
El torero Tomás Angulo se encuentra “muy grave” tras ser cogido por un toro este sábado en la plaza de Moralzarzal (Madrid), en el segundo festejo de la segunda fase clasificatoria de la Copa Chenel, donde sufrió varias cornadas que le afectaron la arteria femoral, según el parte médico.
Angulo fue cogido por el segundo toro de la tarde, de la ganadería de Valdefresno, que le corneó en dos ocasiones cuando toreaba con la muleta. Según el parte médico, el torero extremeño ha sufrido una herida por asta de toro en el tercio superior del muslo izquierdo en la cara anterior “con una trayectoria hacia arriba de unos 20 centímetros”, afectando “en unos siete centímetros la arteria femoral”; y otra trayectoria hacia fuera de unos 15 centímetros desgarrando músculos sartorio, vasto interno y aductor mayor. También presenta otra herida por asta “en la cara posterior del muslo izquierdo con trayectoria ascendente de unos 25 centímetros que alcanza el hueso isquion y lesiona severamente los músculos bíceps semimembranoso, alcanzando el fémur”. La cogida le causó al torero además una “contusión en hemitórax derecho, heridas en el cuero cabelludo y cara y un varetazo en la cara posteriordel muslo derecho”. El parte médico concluye con un “pronóstico muy grave” para el torero extremeño.
En ese mismo festejo cortaron sendas orejas Javier Cortés y Alejandro Chicharro. Con medio aforo cubierto, se lidiaron tres toros de Valdefresno, de desigual presentación, y otros tantos de Aurelio Hernando (1º, 5ºy 6º), estos de mejores hechuras y de pelo albahío o jabonero.
Los de Valdefresno estuvieron muy medidos de raza y no tardaron en rajarse, aunque el tercero, el de mayor duración, ofreció un puñado de buenas embestidas, mientras que los de Hernando fueron nobles, pero también sacaron escaso fondo.
Cortés (oreja, silencio y silencio tras aviso) se llevó su trofeo del primero de la tarde, un toro albahío de Hernando con poco celo, pero al que consintió y esperó con temple para llegar incluso a ligarle largos muletazos, con un gran oficio, antes de una efectiva estocada. Después de pasaportar al que hirió a Angulo, el torero de Getafe también se mostró muy por encima de un cuarto rajado de Valdefresno, al que no mató bien.
Alejandro Chicharro (silencio tras aviso, ovación en el que mató por Angulo y oreja) se encontró con el mejor y de más duración de los de Valdefresno, al que ligó los pases con cierta celeridad y sin demasiado ajuste, para después tener que estoquear los dos restantes de Aurelio Hernando, un quinto con calidad, pero con poca fuerza al que llevó a media altura, y un sexto con más complicaciones, ante el que estuvo firme para, tras un espadazo al primer intento, llevarse ese otro trofeo.
Tomás Angulo vio cómo el segundo toro de Valdefresno, que desarrolló mayores problemas, le cogía de muy fea manera hasta en dos ocasiones con la muleta, y en la segunda fue zarandeado y golpeado repetidamente, y resultó definitivamente herido.