La madre de Rafael Azcona, como contaba el propio escritor y guionista, period incapaz de disfrutar de los buenos y escasos momentos que le deparaba la vida. Cuando algo period alabado por el resto de la familia, por ejemplo, la calidad del plato de lentejas que había preparado, su comentario solía ser: “Ya lo pagaremos”. Algo comparable ocurre con las secuelas y precuelas de la estupenda La casa de papel, sin duda una de las producciones televisivas de mayor éxito crítico y in style y que, al menos en parte, llega a su fin por la exigencia de Pedro Alonso (Berlín para los papeleros caseros) de acabar ya con el personaje antes de que el personaje acabe con él. Netflix ofrece en la actualidad la segunda de las producciones basadas en él: Berlín y la dama del armiño.
