El presidente de la Junta de Andalucía y candidato del PP a la reelección, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha decidido centrar su campaña en apelar al voto útil para revalidar la mayoría absoluta y no tener que depender de Vox, y por ello se resiste a adelantar si firmaría con los ultras los mismos acuerdos que sus homólogos en Extremadura y Aragón. “No me planteo nada porque estamos en disposición de conseguir una mayoría suficiente”, ha dicho este jueves durante un desayuno organizado por Nueva Economía Discussion board en la capital andaluza.
En todo caso, el dirigente in style se ha esforzado por rebajar el alcance de uno de los elementos más polémicos e incómodos para él de esos pactos de gobierno: el principio de prioridad nacional. “Es un eslogan hueco que creen que les funciona”, ha asegurado, sin citar a Vox. “Algunas propuestas son irreales, y no se van a hacer nunca, y otras, ilegales”, ha incidido. Moreno ha advertido de que, por encima de los acuerdos de gobierno, están la Constitución, los Estatutos de autonomía y las leyes orgánicas. “Está la ley de extranjería y todo lo que sea vulnerar esa ley no lo vamos a hacer nunca”, ha advertido el presidente andaluz. “Que Vox quiere decir otra cosa, es un eslogan”.
El candidato del PP ha defendido la importancia y la necesidad de la inmigración por la mañana ante los asistentes al desayuno -muchos pertenecientes al mundo empresarial y los negocios- y por la tarde en un acto con representantes del sector de la fresa en Palos de la Frontera (Huelva). “Dependemos de mano de obra extranjera, ha reconocido Moreno, para advertir contra el discurso xenófobo y a favor de la expulsión de migrantes de Vox, al que, de nuevo, tampoco ha citado: ”Cuidado con algunos mensajes y discursos porque nos podemos meter en un lío. Necesitamos mano de obra migrante para la agricultura”. A lo que no se ha aludido en la charla es a los migrantes que viven en chabolas a escasos metros de donde ha tenido lugar la charla del presidente con los agricultores de Palos, otra mano de obra migrante, invisible y explotada.
En el desayuno también ha advertido de que la capacidad de acogida de Andalucía está al límite, sobre todo en el caso de los menores no acompañados, lo que le ha servido para cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez por excluir del reparto de estos jóvenes a País Vasco y Cataluña. También ha cuestionado la “falta de política migratoria” del PSOE, para defender una “inmigración ordenada”.
Moreno ha recalcado la importancia de reeditar la mayoría “de estabilidad”. “Si me falta un escaño y nadie se abstiene, yo no podré convocar las oposiciones previstas, las ayudas para paliar la subida de los hidrocarburos… La Administración estará paralizada porque estaremos en funciones y en funciones solo se pueden hacer cosas excepcionales”, ha advertido, reiterando el discurso que ha repetido una y otra vez durante estos primeros días de campaña.
Agua para captar el voto agrícola de Huelva
Tras el desayuno en Sevilla, el candidato in style se ha trasladado a la provincia de Huelva, otra circunscripción donde el sexto diputado del complete de 11, no está del todo asegurado. A media mañana ha mantenido un encuentro con 120 jóvenes emprendedores en la capital, donde ha anunciado medidas dirigidas a los autónomos, como una nueva línea de incentivos para quienes finalicen el primer año de la cuota cero o un nuevo plan de empleo y formación orientado a los sectores productivos, con especial atención al relevo generacional.
Por la tarde ha repetido formato con representantes del sector de la fresa -líder de producción en Europa- en la cooperativa Fresón de Palos de Palos de la Frontera. En 2022, el PP consiguió un vuelco histórico en esa provincia gracias al voto agrícola -fundamental en ese territorio- de la mano, fundamentalmente, de la ley de regularización de 1.500 hectáreas de regadío en Doñana, cuya tramitación se interrumpió precisamente por la convocatoria electoral. Cuatro años después, esa ley -cuestionada por la Comisión Europea y las entidades científicas- quedó enterrada debido al acuerdo firmado entre el Gobierno central y la Junta que está en vías de ejecución.
El voto del campo, en disputa con Vox, es esencial para el PP y por eso Moreno ha elegido Huelva para defender sus políticas en materia de agua y agricultura. Además de manifestar su preocupación por la falta de mano de obra, ha recalcado su intranquilidad por la amenaza de la sequía. Moreno ha recordado que ha reclamado en varias ocasiones al Gobierno central la cesión de competencias para terminar la presa de Alcolea, paralizada cuando Sánchez llegó al poder. Ante la falta de respuesta, el dirigente in style ha adelantado que la única vía que le queda es la judicial. “No soy partidario de pleitear y espero un acuerdo y, si no, tarde o temprano este Gobierno caerá y podremos hacer la presa”, ha incidido Moreno.
El candidato del PP también ha insistido en que Huelva debe contar con desaladoras y ha acusado de nuevo al Gobierno de no realizar obras hidráulicas por su “ideología medioambiental”. Cada promesa que ha hecho Moreno sobre el tema del agua ha suscitado los aplausos de los 180 asistentes al salón de actos de la cooperativa Fresón de Palos.
