Los emprendedores y trabajadores mayores de 50 años —también conocidos como silver staff— concentran décadas de experiencia sectorial, redes profesionales consolidadas y altos niveles de compromiso laboral. La OCDE señala que la productividad laboral no necesariamente se scale back con la edad; en roles que requieren cierta complejidad se mantiene o incluso aumenta con la edad; además, la rotación del talento senior es significativamente menor que en otros grupos etarios, lo que scale back costes de reemplazo. A ello se suma que los equipos de trabajo que cuentan con una diversidad generacional (personas de diferentes edades), toman mejores decisiones en el 87 por ciento de los casos frente a equipos homogéneos.
A pesar de los beneficios asociados a la inclusión de personas mayores, el sector privado todavía continúa subestimando tanto la capacidad productiva como el poder adquisitivo de este segmento creciente de la población. Algunas empresas que ya están siendo más innovadoras e inclusivas adoptando modelos de empleo intergeneracional, cuentan con resultados tangibles: mayor retención del conocimiento, menor rotación y un incremento en la satisfacción de los equipos. No obstante, la tasa de empleo en España de las personas entre los 55 y 64 años se sitúa aún por debajo del promedio europeo del 62 por ciento, lo que evidencia que el potencial del talento senior sigue infrautilizado.
La economía plateada —silver financial system— engloba toda la actividad económica generada por las personas de 50 años o más, uno de los segmentos de mayor crecimiento a nivel international. Sus oportunidades abarcan sectores tradicionales como comercio, servicios, salud, bienestar, ocio, turismo, consultoría, seguros y finanzas, pero también áreas emergentes de alto potencial: tecnología asistida, telemedicina, plataformas de empleabilidad para perfiles silver, turismo especializado, servicios de cuidados a domicilio y soluciones de financiación para emprendedores mayores de 50 años.
España cuenta con una sólida trayectoria en políticas de envejecimiento activo y en el desarrollo de productos financieros orientados al segmento silver, constituyendo un referente para la creación y diseño de marcos y modelos replicables en otras economías.
En 2024, 166 millones de personas mayores de 50 años de LAC representaban el 25 por ciento de la población regional, una cifra que para 2050 alcanzará los 280 millones, es decir, el 38 por ciento del complete (CEPAL, 2025). A pesar de este crecimiento sostenido, empresas e instituciones aún no han sabido capitalizar plenamente esta oportunidad. Persisten barreras como los sesgos etarios, la falta de datos específicos y la escasez de productos y servicios adaptados.
La combinación de la experiencia española en envejecimiento activo y el dinamismo demográfico de LAC configura una alianza con un gran potencial transformador para ambos.
Cada vez más empresas españolas del sector identifican en América Latina un mercado estratégico en expansión. La combinación de la experiencia española en envejecimiento activo y el dinamismo demográfico de la región configura una alianza con un alto potencial transformador tanto para el empleo como para la economía.
Por un lado, el emprendimiento y el empleo silver deja de ser una alternativa residual para convertirse en un segmento cada vez más rentable, resiliente y sostenible. Por otro lado, las personas mayores requieren soluciones financieras personalizadas, desde planes de ahorro a largo plazo hasta productos de inversión, financiación sanitaria y crédito adaptado a sus necesidades específicas.
En el marco de esta oportunidad, la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial, ha desarrollado el Programa Regional Silver Economic system, una iniciativa pionera, respaldada por el Gobierno de España, destinada a impulsar el desarrollo de productos y servicios financieros innovadores para la población mayor de 50 años en América Latina y el Caribe.
La razón detrás de apostar por la economía plateada es clara: aprovechar esta oportunidad no es solo una cuestión económica, sino también de sostenibilidad. Integrar plenamente el talento silver en los sistemas productivos y diseñar soluciones inclusivas para una población que envejece son condiciones esenciales para construir economías más resilientes, equitativas y preparadas para el futuro.
