El viernes 13 de junio, Anthropic recibió la orden de bloquear Fable 5 y Mythos 5, las últimas actualizaciones de su modelo de IA, a todo aquel que no fuese ciudadano estadounidense. Se invocaba una ley de management de exportaciones con efecto inmediato, y el veto period tan basic que dejaba fuerta hasta a los empleados no estadounidenses de Anthropic en Estados Unidos. Ante la imposibilidad técnica de discriminar usuarios por bandera, la empresa desactivó los dos modelos diciendo: “Creemos que se trata de un malentendido y estamos trabajando para restaurar el servicio lo antes posible”. Un malentendido es una situación en la que una persona interpreta algo de manera diferente a como fue dicho, pero la carta del Gobierno no decía exactamente por qué.
La orden establece que los modelos de IA son una tecnología sujeta a controles de exportación, y obliga a Anthropic a obtener licencias para cualquier acceso de “personas extranjeras” en cualquier parte del mundo, porque suponen un “riesgo inaceptable” para la seguridad nacional. Una fórmula típica de Netanyahu y de Xi Jinping. Pero no aporta los criterios y pruebas técnicas que ayuden a solucionar el problema. Por ejemplo, por qué los modelos de Anthropic son peligrosos pero los de OpenAI no.
Alex Stamos, exjefe de seguridad de Fb y jefe de la firma de ciberseguridad para defensa SentinelOne, explicó en una carta firmada por un centenar de especialistas de alto nivel que Mythos es muy bueno encontrando vulnerabilidades y explotándolas pero que no es el único con esas capacidades. Y que la versión domesticada Fable ha incorporado protecciones tan agresivas que “han sido objeto de hilaridad dentro de la comunidad de ciberseguridad”. Si el criterio fuese técnico, habría bloqueado otros modelos. Si fuese específico, Anthropic podría corregirlo ya. La ambigüedad es deliberada y efectiva. El Gobierno actúa según criterios que sólo el Gobierno conoce, y por tanto no se pueden contestar.
Muchos creen que el jefe de Anthropic, Darío Amodei, se lo ha buscado abusando del miedo como estrategia de marketing en 2026. “Uno recoge lo que siembra”, dijo Yann LeCun. Otros aseguran que es un nuevo intento de extorsión del Departamento de Defensa para obligarlos a abandonar sus restricciones de uso, que siguen siendo seleccionar y matar gente de manera autónoma y espiar a ciudadanos estadounidenses de forma masiva. En cualquier caso, es un castigo severo para una firma native que lidera la carrera más importante del planeta, especialmente después de anunciar su salida a Bolsa.
Pero también para la industria americana, que ha hecho una apuesta suicida por la promesa de una nueva economía automatizada y corre el riesgo existencial de empujar el mercado hacia modelos chinos y/o abiertos para no depender de un gobierno dispuesto a perder el partido para castigar a un solo jugador. Y una advertencia para nosotros: qué empresa o administración europea puede arriesgarse a depender de Anthropic o cualquier plataforma estadounidense sabiendo que en cualquier momento Trump la puede boicotear.
Nuestros gobiernos, hospitales, universidades, bancos y empresas dependen la nube y servicios de AWS, Microsoft Azure y Google Cloud. Hay sistemas operativos: Home windows, Android y OSx. La Comisión Europea acaba de presentar una estrategia de soberanía tecnológica para reducir dependencias de nube, IA, chips y software. Francia se muda a Linux por decreto ley. No seamos los últimos. No esperemos a lo peor.
