Tras 35 años trabajando como maestra me jubilé el pasado septiembre, una decisión que me costó mucho tomar. Mi círculo más cercano invariablemente me insistía en un mensaje: “¡Que ya te toca disfrutar de la vida!”. Sentía pena al escuchar esta respuesta porque si tenemos que esperar a la jubilación para empezar a disfrutar de la vida es que algo no estamos haciendo bien. Quizás sea de las pocas afortunadas que he elegido una profesión que me apasiona y la he podido combinar con la crianza de mis hijos, disfrutar de mis hobbies y de mis amistades con salud. Pero muchas de las personas que me animaban a la jubilación también tenían condiciones parecidas a las mías y su interés period dejar de trabajar. Ahí surge mi pregunta: si no has sido capaz de disfrutar de la vida mientras trabajabas, ¿lo sabrás hacer cuando dejes de trabajar?
Related Posts
Add A Comment
