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Hermanos hispanos deportados ICE: Detención injusta en Florida.
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Documentos migratorios estaban vigentes.
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Sergio González fue deportado.
Hermanos hispanos deportados ICE. La historia de Sergio González y su hermano conmovió a la comunidad hispana en Estados Unidos a principios de 2026. Lo que comenzó como un arresto arbitrario en una autopista de Florida, terminó en una de las mayores pesadillas para una familia migrante: la separación y la deportación. Sergio, un estudiante de medicina de 24 años que llegó al país de forma authorized, hoy cuenta su historia desde Venezuela, tras haber sido expulsado de la nación donde buscaba un futuro mejor.
Un arresto basado en «ir muy lento»
El viernes 16 de enero, Sergio y su hermano se dirigían a su trabajo como cualquier mañana. Tenían licencias de conducir válidas y permisos de trabajo vigentes. Sin embargo, un oficial en la autopista 295 decidió detenerlos bajo un argumento inusual: manejar a 65 millas en una zona de 70.
“El oficial comentó que había sido debido a que yo estaba manejando a 65 millas en una autopista de 70 de límite… Fue como mi soga al cuello tratar de mantenerme debajo del límite”, relata Sergio. Lo que parecía una parada de tráfico rutinaria se transformó rápidamente en una detención migratoria. Según el joven, el oficial fue tajante desde el primer momento: “Me dijo que lo que estaba pasando period que habíamos violado leyes de inmigración y que nos iban a enviar de vuelta a Venezuela. Textualmente, esas fueron sus palabras”.
Sarcasmo y burlas: El lado oscuro de la autoridad

Uno de los momentos más indignantes para Sergio fue la actitud de los agentes del Sheriff durante el proceso de arresto. Lejos de actuar con profesionalismo impartial, el joven denuncia que los oficiales utilizaron el sarcasmo y las amenazas directas como una forma de intimidación mientras los esposaban en plena autopista.
“El oficial que me esposó a mí me estaba dejando en la camioneta… llegó y me dijo que lo que estaba pasando period que habíamos violado leyes de inmigración y que nos iban a enviar de vuelta a Venezuela… Él duró como una hora y media, dos horas… se bajó de su camioneta y se quedó hablando con el otro oficial… se fue tornando todo un poquito más oscuro”, recuerda Sergio. El trato físico también fue motivo de shock: “Me empujó hacia el carro, trató de empujar mi cabeza hacia el techo del carro… Me dijo que me iba a explicar cuando me subiera a la camioneta”.
Para Sergio, el hecho de que oficiales de seguridad jugaran con su destino de forma tan cínica le arrebató el respeto hacia la institución: “Me hizo perderle incluso el respeto a la autoridad, como esos sheriff que se prestan para hacer ese tipo de cosas… ey, déjame ir a trabajar que tengo una familia que alimentar”.
El sufrimiento tras las rejas: Frío, hambre y aislamiento

La experiencia dentro del Centro de Detención del Condado de Baker fue, según Sergio, un «monstruo» que lo marcó profundamente. Más allá de la pérdida de libertad, el joven venezolano relata haber vivido condiciones inhumanas que pusieron a prueba su salud física y psychological.
“Es horrible, es de las experiencias más horribles que he vivido… La alimentación allí es horrible, te alimentas mayormente es de lo que compras en comisaría. Tú prácticamente sobrevives con snacks y sopas instantáneas”, confiesa. Sergio recuerda con amargura que el clima se convirtió en otro enemigo: “Period pleno invierno, estábamos como a menos… como a 30 grados [Fahrenheit] de verdad. Fue una situación de tanta presión donde o te tiras al suelo o buscas soluciones”.
Injusticia sistémica y pérdida de fe: Hermanos hispanos deportados ICE

Para Sergio, lo más doloroso fue observar a padres de familia que perdían los primeros pasos de sus hijos por estar confinados, a pesar de ser personas trabajadoras. “A mí lo que realmente me afecta es ver cómo juegan con la vida de las personas de esa forma… padres de familia que tuvieron que dejar a sus niñas de meses recién nacidas”, comenta con indignación.
A pesar de que sus abogados consideraban que su caso period sustentable, Sergio explica el desgaste del proceso: “Prácticamente a ti los abogados de antemano te dicen que eres responsable de pelear tu caso porque lamentablemente siempre van a buscar la forma de negarlo”.
Un nuevo comienzo en Venezuela: Medicina y música

Hoy, Sergio González ya se encuentra en su natal Barinas, Venezuela. Aunque la deportación truncó sus planes en Estados Unidos, planea retomar sus estudios de medicina y ha canalizado el trauma vivido a través del arte.
“Escribí varias letras en la cárcel, escribí varias letras mientras estuve detenido… parece que la vida y Dios actúan de maneras tan misteriosas que te ponen esas experiencias en el camino para que tú escribas de ella”, afirma Sergio. A pesar de estar separado de su madre, él se mantiene firme: “Somos una familia íntegra, somos personas buenas, trabajadores… no agachamos la cabeza. Aquí seguimos fuerte, estemos donde estemos”.
