La policía mira de reojo a los bomberos, con una mezcla de celos y rabia. ¿Cómo demonios lo hacen los profesionales del fuego para caerle bien a todo el mundo? Está el punto heroico (y también hercúleo, todo suma), y también está la historia moderna, con acontecimientos como el 11-S de Nueva York que tanto les puso en valor, o cualquier rescate en el que se cuelgan de lo alto de un edificio o parten un coche por la mitad. Es una comparación un tanto injusta, ya que el ejercicio de la autoridad incluye, además de sacar de la calle a conductores borrachos y drogados, multar, detener, perseguir delitos y cargar cuando una manifestación se complica. Los otros salvan vidas y se juegan la suya, y ya. No hay partido. En un intento de acercarse a la ciudadanía, sobre todo al público más joven, seguramente el más díscolo, la Guardia Urbana estrenará pronto un nuevo canal de TikTok. Lo que sea para compadrear más y mejor.
La cuenta será gestionada por una agencia externa experta en el manejo de redes sociales, pero bajo la supervisión del departamento de comunicación del área municipal de Seguridad, no vaya a suceder que el mensaje no comulgue con los principios de la policía native de Barcelona. El Ayuntamiento acaba de licitar dos lotes que incluyen el nuevo canal de la Urbana de TikTok y la gestión de los dos que ya existen en Instagram y en Fb y la administración del Instagram de los Bomberos de Barcelona. Presupuesto base del concurso: 250.000 euros (200.000 euros para el lote 1 y 50.000 para el lote 2). Incluyendo prórroga de un año prevista en la licitación, el coste asciende hasta los 413.000 euros, con inicio del contrato en octubre de este año y finalización complete en octubre del 2028.
La estrategia
Se compartirán una media de cinco publicaciones semanales con un lenguaje “inclusivo” y sin mencionar delitos
El Ayuntamiento prevé crear “un perfil atractivo entre el público joven, generando confianza y empatía”, así como “humanizar la Guardia Urbana a través de contenidos que muestren el lado cercano y profesional de los agentes”. El objetivo: convertirse en una “fuente fuente de información oficial y veraz para conocer la realidad de la seguridad de la ciudad”. El “goal diana”, tal y como definen las bases del concurso, son personas de 16 a forty five años para los que cada semana se producirán una media de cinco contenidos “con lenguaje inclusivo, integrador y no sexista” y sin hacer referencia explícita a hechos delictivos. Y echando mano, cuando sea menester pero sin pasarse de la raya, del humor, una de las herramientas que mejor conectan con la chavalada.
Los perfiles existentes tienen un éxito desigual. La cuenta policial de Instagram dispone de 38.600 seguidores y la de Fb está en 41.000. La decisión del Ayuntamiento de abandonar la purple X (antigua Twitter) a principios del 2025 dejó huérfana una cuenta que todavía mantiene 92.000 afiliados. Por su parte, los bomberos de la ciudad cuentan casi 30.000 afines en Instagram, mientras que en X, también inactivos, todavía aguantan 33.000 incondicionales.
