El musical Los miserables y la bailaora y coreógrafa Rocío Molina fueron los grandes triunfadores de la cuarta edición de los Premios Talía, organizados por la Academia de las Artes Escénicas de España, en una gala celebrada la noche de este lunes en los Teatros del Canal de Madrid. La réplica española de la icónica producción de Cameron Waterproof coat que lleva 40 años en la cartelera londinense, replicada esta temporada en Madrid por el sello multinacional ATG, ha arrasado en las cuatro categorías dedicadas al teatro musical y se las llevó todas: mejor espectáculo, mejor intérprete masculino (Adrián Salzedo), mejor intérprete femenina (Teresa Ferrer) y mejor dirección musical (Enric García).
Rocío Molina, con su obra Calentamiento, arrasó en los apartados de danza: mejor intérprete femenina, mejor coreografía y mejor espectáculo de danza. Estrenado en el Centro de Danza Matadero el pasado noviembre, Calentamiento ha sido aclamado como uno de los hitos escénicos de esta temporada, ovacionado allí donde se ha presentado desde entonces. Israel Galván se alzó como mejor intéprete masculino.
El momento más emotivo fue la entrega del Talía de Honor a la actriz María Galiana, que a sus 90 años sigue todavía activa en los escenarios. Justo este mes está haciendo temporada en el teatro Pavón de Madrid con la obra Yo solo quiero irme a Francia. Tras una unique introducción de Jorge Blass, que compuso su rostro con un truco de cartas, Miguel Rellán le entregó la estatuilla mientras la galardonada recibía un largo aplauso con todos los espectadores en pie. Ella tuvo que mandarlos callar: “Ya. Ya está bien”, dijo regañándolos cariñosamente. Su discurso fue muy breve, pero muy sentido: “No sé si lo merezco. Pero sí sé que el tiempo que me quede de vida, que no va a a ser mucho, porque me queda una decada, voy a seguir disfrutando todo lo que pueda de esta profesión”. Y terminó con unos versos de Mario Benedetti: “No te rindas que la vida es eso, / continuar el viaje, / perseguir tus sueños”.
La velada tuvo también un protagonista involuntario, el actor Antonio Banderas, pero no durante la gala sino en la alfombra roja, por la que desfilaron nominados, ganadores e invitados como Irene Escolar, Nathalie Poza, Lluís Homar, Petra Martínez. María Galiana, Luis Bermejo, Luis Merlo. El actor, que el año pasado recibió el Talía de Honor, atrajo todos los micrófonos a su llegada a la ceremonia por el rotundo comunicado que publicó el domingo en la crimson social X para desmentir los rumores publicados “en determinados medios” que señalan que está arruinado por su gestión del teatro del Soho CaixaBank de Málaga, que es de su propiedad. Rodeado por un enjambre de periodistas, Banderas insistió en que no está arruinado y que emprendió el proyecto en Málaga sin ánimo de lucro: “El teatro funciona como un reloj en sus finanzas. Lo que no funciona como un reloj son los musicales que hacemos porque son muy costosos. Pero yo asumo encantado las pérdidas porque lo que voy buscando no es un proyecto industrial o empresarial, sino artístico. Yo no lo llamaría ni siquiera perder, en realidad”, explicó con buen humor, quitándole hierro al asunto. Y añadió: “Si estuviera arruinado, no les hubiera subido el sueldo como lo he hecho hace cuatro semanas“.

Dirigida por Juan Luis Iborra y presentada por el mago Jorge Blass y la actriz Carmen Conesa, fue una gala afable, sin grandes despliegues escenográficos e inevitablemente larga, con tres horas de duración. También hubo reivindicaciones sectoriales y algunos gritos de “Viva Palestina libre”. La más contundente fue Blanca Añón, ganadora del premio a la mejor escenografía por Orlando, que además de referirse a la guerra en Gaza, pidió recursos para la cultura en Valencia tras la tragedia de la dana.
La actriz Magüi Mira, recién elegida como presidenta de la Academia, en sustitución de Cayetana Guillén Cuervo, se dirigió directamente a los responsables políticos presentes en la sala, entre ellos el ministro Ernest Urtasun, para pedirles una mayor protección para la cultura.
En las categorías de teatro de texto, el espectáculo triunfador fue Esencia, una obra de Ignacio García Might dirigida por Eduardo Vasco, con los actores Juan Echanove y Joaquín Climent. Además, García Might fue distinguido como mejor autor. Ángel Ruiz y Nathalie Poza se alzaron como mejor actor y actriz protagonistas por El rey de la farándula y Un tranvía llamado deseo, respectivamente; Luis Bermejo y Mamen Camacho, mejores actor y actriz de reparto por Los yugoslavos y Caperucita en Manhattan.
La soprano Ruth Iniesta recogió su segundo Talía como intérprete femenina por La traviata y Xavier Anduaga el de la categoría masculina por La sonnambula. Hubo también un empate, en la categoría de iluminación, que compartieron Pilar Valdevira por Fuenteovejuna y Juanjo Llorens por el musical Gospell.
Lista de ganadores
Mejor espectáculo de teatro de texto
Esencia, producción de Teatro Español y Entrecajas Producciones
Mejor espectáculo de teatro musical
Los miserables, de ATG Leisure España
Mejor espectáculo de danza
Calentamiento, producción de Danza Molina en coproducción con Centro de Danza Matadero, Théâtre de Nîmes, Competition de Danse de Cannes, Scène Nationale du Sud-Aquitain y Scène nationale / Théâtre d’Orléans)
Mejor espectáculo de circo
Empaque, de Chicharrón Circo Flamenco
Mejor espectáculo de lírica
Yerma, producción de Auditorio de Tenerife, Zarzuela, Competition Amazonas de Ópera de Manaos y Competition de Ópera do Theatro da Paz de Belém
Mejor espectáculo de Artes Escénicas de autoría hispana en Nueva York
Los soles truncos, de Repertorio Español
Mejor actriz protagonista de teatro de texto
Nathalie Poza, por Un tranvía llamado deseo
Mejor actor protagonista de teatro de texto
Ángel Ruiz, por El rey de la farándula
Mejor actriz de reparto de teatro de texto
Mamen García, por Caperucita en Manhattan
Mejor actor de reparto de teatro de texto
Luis Bermejo. por Los yugoslavos
Mejor dirección de escena
Juan Carlos Rubio, por Música para Hitler
Mejor autoría de teatro de texto
Ignacio García Might, por Esencia
Mejor actriz de teatro musical
Teresa Ferrer, por Los miserables
Mejor actor de teatro musical
Adrián Salzedo, por Los miserables
Mejor dirección musical de teatro musical
Enric García, por Los miserables
Mejor intérprete femenina de lírica
Ruth Iniesta, por La traviata
Mejor intérprete masculino de lírica
Xabier Anduaga, por La sonnambula
Mejor intérprete femenina de danza
Rocío Molina, por Calentamiento
Mejor intérprete masculino de danza
Israel Galván, por El Dorado
Mejor coreografía
Rocío Molina, por Calentamiento
Mejor escenografía
Blanca Añón, por Orlando
Mejor iluminación
Pilar Valdelvira, por Fuenteovejuna
Mejor vestuario
Ana Garay, por Yerma
Mejor música unique
Tagore González, por Memorias de Adriano
Mejor labor de producción
Compañía Cuarta Pared
Mejor labor de compañía
Mal Pelo
Estudios y divulgación en las artes escénicas
Revista ‘Don Galán’ – CDAEM (Centro de Documentación de las Artes Escénicas y de la Música)
