Las reacciones al acuerdo para el alto el fuego en Irán de esta madrugada no se han hecho esperar. El Gobierno -a través del ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares- cree que es “inaceptable” que Israel no interprete que Líbano forma parte de la tregua, y emplaza al país a cesar las hostilidades contra su vecino.
Del mismo modo, el titular de Exteriores, también ha celebrado el acuerdo alcanzado en una entrevista en RNE y ha expresado su deseo que no sea solo un “espejismo” de dos semanas y que la paz se “consolide”. ”Hemos rozado la catástrofe como humanidad, pero parece que la catástrofe la hemos salvado”, ha añadido.
Desde el Gobierno apelan a toda la comunidad internacional para que garantice el alto el fuego, y que este también incluya a Líbano. Albares ha tachado de “intolerables” los ataques “indiscriminados” de Israel sobre la población civil del país y ha recordado que “Líbano es un país soberano”. En la misma línea ha añadido que el pueblo libanés tiene “el mismo derecho a existir en paz y en seguridad” que Israel.
Ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares
“Hemos rozado la catástrofe como humanidad, pero parece que la catástrofe la hemos salvado”
Al hilo de su ministro también ha entrado en escena el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que a través de sus redes sociales ha celebrado la “buena noticia” que supone el alto el fuego, pero sin olvidar “el caos, la destrucción y las vidas perdidas”.
También ha dedicado unas palabras a los impulsores de la guerra -sin citarlos- y ha añadido que el Ejecutivo “no aplaudirá a quienes incendian el mundo porque se presenten con un cubo”.
Ha cerrado el mensaje con sus prioridades para la resolución del conflicto: “Lo que toca ahora: diplomacia, legalidad internacional y PAZ”.
La fragilidad del acuerdo es una cuestión que preocupa al ministro, que ha señalado que las posiciones por el momento están “alejadas”. No obstante, considera “que este paso no es el definitivo, pero si period necesario” para la desescalada y ha puesto en valor el papel de España por defender desde el inicio del conflicto la mediación como solución.
En un contexto donde a veces parece imperar la fuerza, el diplomático ha apuntado que la ley del mas fuerte y la ley de la selva “nos llevan al caos”. Para él, son “muchos más” los humanos y los países en el mundo que “creemos en la carta de las naciones Unidas”.
Y ha lanzado un mensaje al otro lado del Atlántico: “No somos los europeos los que estamos aislados, son aquellos que han transmutado su política exterior en conflicto”.
También se ha mostrado aliviado de que se haya alcanzado un entendimiento ente las partes porque con la tregua “ganan todos los ciudadanos de Irán y del Golfo, gana la paz y la “Con la guerra perdían todos, incluidos los españoles”, ha zanjado.
Hoja de ruta a futuro
Aunque al ministro no le guste “hablar de hipótesis”, sí que ha señalado cuáles deberían ser los próximos pasos a dar si se afianza la paz en la región. Uno de los ejes de ese plan es que el estrecho de Ormuz “debe quedar abierto” y Naciones Unidas debe involucrarse en “garantizar que eso se cumpla”.
El multilateralismo y la entrada de la ONU en acción son claves para el ministro que se ha mostrado muy dispuesto a que España participe en cualquier acción o misión de paz bajo el paraguas de Naciones Unidas. Sin embargo, ha enfriado ese escenario afirmando que “no estamos ahí” y que nadie asegura que las hostilidades no vayan a volver pasadas las dos semanas.
En ese supuesto, ha reiterado que España no hará “nada que suponga una acción de fuerza” que vuelva a contribuir a la escalada. Y asegura que ese fue el motivo por el que no acudió a la reunión en Londres con el resto de países para reabrir Ormuz.
En otro plano de la situación, Albares ha garantizado que los militares desplegados en Líbano “no están en riesgo directo” pese que haya habido muertes de cascos azules bajo mando español.
