El cantaor Miguel Poveda lleva años siguiendo la huella de Federico García Lorca, un referente para él. Cuando Víctor Fernández, periodista y editor de No te olvides de escribir. La familia García Lorca en sus cartas, le comentó que el manuscrito de Gacela de la raíz amarga llevaba años dando vuelta en subastas por distintos países y que en ese momento estaba en manos de un anticuario en Alemania, no dudó en ir a por él. “Hasta pasados unos días de comprarlo y gracias a Pepa Merlo no me doy cuenta que detrás, en el reverso, hay un texto inédito a lápiz”, explica Poveda a este periódico por escrito. Cuando Merlo, filóloga y experta en García Lorca, recibió una foto del documento se percató de que se traslucía algo en el papel. “Le dije que si podía enviarme lo que había en el envés, y la verdad es que me sorprendió mucho, sobre todo porque estoy justo trabajando sobre el último teatro y uno de los temas que estoy investigando es el tiempo como recurso dramático”, explica la académica a EL PAÍS. Estos son los versos:
“Canto / El reloj cuenta maquinalmente las horas / Da lo mismo las siete que las doce / Yo no estoy aquí / Es la señal de carne que dejé al irme / Para saber mi sitio al regresar”.
¿Cómo nadie se percató de estas palabras? “Por desgracia, estos manuscritos viajan mucho y no se les hace mucho caso”, explica Víctor Fernández en una conversación telefónica. “El que tiene un manuscrito de Lorca sabe que es muy caro, y hay mucha gente que mueve estas cosas con una intención económica”. No es el caso de Miguel, cube de inmediato, ya que “él lo compra como un bien cultural y para conservarlo y preservarlo, lo que es casi excepcional en estos tiempos”.
Quienes han seguido la obra del poeta saben que son sus palabras. “Partimos de que Federico García Lorca period muy irregular con el trazo, dependía de si estaba escribiendo con lápiz o si el plumín period más o menos fino, incluso en una misma cuartilla de repente encontramos cómo cambia la letra”, cube Merlo. Fernández agrega que su caligrafía no period muy buena y que a veces le pedía a sus amigos que le pasaran en limpio sus poemas. “Es una cosa que su propia madre le regañaba en las cartas”, cuenta el periodista. No es raro encontrar en sus escritos tachones “que tienen entidad literaria”, reconoce, “pero él no está satisfecho y lo tacha porque no quiere que forme parte del poema”. Después, en esas hojas hay anotaciones, cuatro versos, “o un boceto de aquello que pudo ser y no fue”, explica.
La autenticidad entonces “no se trata solo de la grafía, se trata del contenido”, asegura Merlo, que compara dos textos alejados en el tiempo -el hallado y otro que está en el archivo de la Fundación Federico García Lorca- donde “se hace un juego de palabras asociadas”, entre ellas el pronombre yo, que juega con la letra Y y con un guion que lo acompaña: “yo-concepto, que aparece en los dos manuscritos, muy difícil que fuese coincidente con nadie”, explica. “El concepto que plantea del tiempo en este manuscrito es el mismo que encontramos repetitivo en su obra tanto poética como dramática”. La experta concuerda con lo comentado por Fernández: “Son muchos los manuscritos que encontramos en el archivo Federico García Lorca en los que se hallan correcciones hechas por diferentes manos, desde tachaduras, inclusión de signos de puntuación o incluso palabras superpuestas como vemos en este caso”. Y Poveda remata: “Buceando en su archivo y obra, es esclarecedor el contenido y el estilo de su letra manuscrita, no hay ninguna duda. Nos ocupamos de asegurar que estábamos en lo cierto y así es, el juego que hace con el tiempo y la estructura es cien por cien lorquiana”.
El descubrimiento fue “un regalo para el corazón”, ha dicho Poveda en una entrevista para RTVE donde recitó el poema y mostró el documento. El manuscrito será incluido en el libro que el cantaor está por publicar junto a Merlo: Las cosas del otro lado. Lo inédito en Federico García Lorca, editado en el centro cultural granadino que fue la casa de Lorca en su adolescencia, espacio que fue iniciativa de Poveda. “Es una pequeña publicación, un homenaje de inauguración que parte de esos pequeños textos a los que a veces no les damos mayor importancia por resultar a priori notas, apuntes, pero que están mostrándonos todo un mundo poético a desarrollar”, explica Merlo. En ese ejercicio de poner en valor lo pequeño, se plantea un diálogo con otros dos manuscritos inéditos en el archivo del poeta, un lugar que pareciera ser “una caja sin fondo”, cube la experta. “Un recorte apenas de papel que, ya no sólo sus versos, sino el estado mismo de la cuartilla podría parecer un poema de lo más dadaísta o surrealista y cuatro cuartillas de palabras asociadas con un tiempo entre paréntesis adjudicada a cada una de ellas, el tiempo de nuevo”.
Encontrar una creación literaria inédita es un gran desafío, cube Fernández, “un acontecimiento”, porque toda su obra “está muy cerrada”. “Es un poema de más madurez, no son dos versos en una servilleta”, asegura el periodista. Una creación que corresponde al último tramo de Lorca como poeta, en una época donde gira hacia el teatro y se convierte cada vez más en un personaje público.
El poema se ha conocido en vísperas del estreno del documental Enlorquecido: solo el misterio nos hace vivir, también de Miguel Poveda, quien “busca encontrar respuestas en los lugares que el poeta una vez habitó, explorar lo que permanece oculto y a su vez encontrarse a sí mismo”. El cantaor ha explicado que, en el camino emprendido para conocer más al poeta y al hombre, “han surgido de forma muy mágica estos hallazgos”. Así fue con la casa de adolescencia en Granada y ahora con el manuscrito inédito. “De eso habla el documental, de lo inesperado que puede volverse todo cuando buceas hasta las entrañas de un artista tan grande y mágico como Federico”. La película fue estrenada en el pageant de Málaga y llegará a salas comerciales el próximo 23 de abril.
