Los adeptos al true crime no paran de crecer. Se trata de un género al alza: documentales, collection, libros y también podcast que denotan el interés por los crímenes reales. En este contexto, no exento de polémica por la exposición de las víctimas o el riesgo de caer en el sensacionalismo, el periodismo arroja una luz. La periodista de EL PAÍS, Patricia Peiró, lleva años narrando casos reales en la sección Rojo oscuro casi negro del programa La Ventana, conducido por Carles Francino en la Cadena SER. Ahora, junto con el equipo de SER Pódcast —con la periodista Mariola Sarrió como productora y Roberto García como montador y director del área— da el salto a un nuevo podcast de cinco capítulos quincenales en los que se desentrañan las causas que destacan en la historia de la crónica negra y que supusieron un antes y un después en la vida de sus protagonistas.
El pasado martes 14 de abril, dos días antes de su estreno, un grupo de suscriptores Premium de EL PAÍS tuvo la oportunidad de escuchar en primicia un adelanto de Rojo oscuro casi negro. En un encuentro celebrado en la sede del diario en Madrid, que este año celebra su 50º aniversario, los suscriptores quisieron saber más sobre el proceso de creación de estas crónicas sonoras. El encuentro forma parte del programa de fidelización para suscriptores EL PAÍS+.
Los casos que se narran a lo largo de cinco episodios han sido todos juzgados y, en su mayoría, condenados. Para Peiró, conductora del podcast, period la garantía para que sus protagonistas hablasen con tranquilidad: “La policía no va a participar prácticamente nunca en una producción de un crimen que no esté juzgado, porque puede influir en el juicio y ellos lo último que quieren es que algo en lo que han trabajado e investigado tanto se pueda ver afectado por su salida en prensa”, explicó.
Cómo se investiga un crimen
A diferencia de otros trabajos de crónica negra, este nuevo proyecto pone el foco en la investigación policial y en los testimonios de expertos, como abogados, forenses, fiscales o psicólogos, además de policías. Ellos mismos explican cómo la forma de las heridas o de las gotas de sangre pueden dar pistas sobre la causa de la muerte. El hecho de que algunos de los crímenes se cometieran hace años favorece, además, que voces autorizadas puedan dar detalles sobre los procesos de entonces, alejados de la tecnología precise: “Hay muchos casos que rescatar de aquella época. Merecen la pena ser escuchados y rescatados, y que sus protagonistas cuenten cómo se hacían las cosas hace 20 años”, añadió la periodista. El fragmento que escucharon los suscriptores correspondía a un crimen ocurrido a mediados de los 2000, en los que la capital sufrió un aumento de los asesinatos por la llegada de grupos de crimen organizado: “Madrid llegó a contar más de 100 al año”, apuntó Peiró. En 2024, por ejemplo, la Comunidad de Madrid registró 21 investigaciones de homicidios, la cifra más baja desde 2018.

Para seleccionar los casos que componen la serie, Sarrió reveló que “buscaron aquellos que tuvieran una segunda lectura”. Más allá del crimen, se abordan otros temas como la identidad trans, el acoso en redes sociales o la soledad. Los suscriptores quisieron saber cuáles eran las guías para no caer en el morbo o el sensacionalismo: “Leyendo el guion muchísimas veces”, confesó la productora. Y explicó que, dentro del equipo, todos contribuían con nuevas concepts o perspectivas para afinar el texto definitivo.
El formato sonoro ofrece a Peiró una libertad narrativa que no siempre permiten las crónicas de sucesos en prensa escrita: “Tiendo a ser muy concisa”, apuntó la periodista. Con el trabajo de los compañeros de Cadena SER —la realización sonora corre a cargo de Lisi Búa, Nicolás Solís y Roberto García— han logrado crear un ambiente concreto, que los suscriptores definieron como “cinematográfico”. “Uno se puede imaginar la escena perfectamente”, añadió Sarrió, que señaló que “el podcast te deja más espacio y tiempo para hacer este tipo de narraciones que la radio, donde se manejan otros tiempos”.
‘Rojo oscuro casi negro’ es un podcast que explora lo más oscuro del ser humano de boca de los protagonistas que se enfrentan a ello cada día. El primer episodio de la serie, ya disponible en la app y en la web de la SER y en las principales plataformas de audio, aborda la historia de Roberto, un chico trans que vivía en Madrid y que decidió acoger en su casa a dos excompañeras del colegio. Un relato que abre la puerta a una temporada que también tratarán sucesos como el crimen del patinador de Zaragoza o investigaciones relacionadas con ciberdelitos y delitos de odio, entre otros.
