El director ganador de un Oscar Martin Scorsese “está dando la espalda a los artistas humanos que, a lo largo de su carrera, le han ayudado a crear sus obras más memorables”. Así comienza el comunicado que el Sindicato de Directores de Arte ha emitido este miércoles, casi una semana después de que el cineasta se uniera a la empresa de inteligencia synthetic Black Forest Labs como socio y asesor.
En el vídeo recientemente publicado por la compañía —un laboratorio de investigación de vanguardia en Inteligencia Artificial—, Scorsese plantea la pregunta: “Siempre ha existido este problema: ¿cómo le comunicas a tu elenco y equipo lo que ves en tu cabeza? Hay cosas que tienes que ver y sentir”. Afirma que la solución es el uso de este programa de IA generativa para realizar “los trabajos que son, por derecho, competencia de los artistas y diseñadores del Sindicato de Directores de Arte Native 800”, señala la publicación de X del organismo. “Esta promoción que hace elude la aportación de los directores de arte, artistas gráficos, ilustradores, diseñadores de producción, escenógrafos, decoradores y otros talentosos profesionales”, continúa el texto.
Scorsese, director de películas como Taxi Driver (1976), Uno de los nuestros (1990) o Infiltrados (2006), asegura que “con esta herramienta, se puede compartir sus concepts de forma más clara y eficiente con el equipo creativo”: “Hace poco lo probé en una escena, y la posibilidad de visualizar y compartir el guion gráfico de inmediato fue muy liberadora creativamente. Durante la preproducción, el tiempo es dinero, y esto nos permitió avanzar más rápido sin sacrificar la calidad ni la técnica”, dijo el cineasta, que durante 70 años ha creado sus propios guiones gráficos.
La decisión del director también se escuda en la evolución del cine, asegurando que “es un medio joven, con apenas 125 años”: “Me interesa la intersección entre la tecnología y la narrativa, y cómo esto puede expandir los límites de la creatividad para crear experiencias más profundas y enriquecedoras para el público”. Sin embargo, el Sindicato de Directores de Arte recuerda que “la IA generativa solo es capaz de producir este tipo de ‘inteligencia cinematográfica’ al procesar grandes cantidades de obras protegidas por derechos de autor”. Se trata “probablemente de piezas extraídas de Web sin consentimiento, sin reconocimiento, sin compensación y sin transparencia”.
The Artwork Administrators Guild, IATSE Native 800 #adg800 has issued a press release on Martin Scorsese’s latest promotion of generative Synthetic Intelligence (AI):
“Mr. Scorsese, The Enterprise isn’t in flux.
Oscar profitable director Martin Scorsese is popping his again on the human artists… pic.twitter.com/7vyqOVGWOZ
— Artwork Administrators Guild (@ADG800) June 9, 2026
“Señor Scorsese, el sector no está en constante cambio”, recoge el comunicado del sindicato. “Las habilidades de los artistas y diseñadores aportan el máximo nivel de valor a cualquier producción de cine o televisión” añade el texto. “Pensar que sus contribuciones profesionales pueden ser imitadas o superadas por una IA generativa —que se basa en trabajos probablemente robados a ellos y a muchos otros artistas de todo el mundo— es una traición a la naturaleza colaborativa del cine”, finaliza.
El trabajo de Black Forest Labs se centra en expandir los límites de la inteligencia synthetic. Esta plataforma puede convertirse en una infraestructura común para profesionales de múltiples disciplinas —incluyendo escritores, arquitectos, diseñadores e ingenieros—. Su alianza con Martin Scorsese se centra en la pasión que tiene por el cine. “Quiere usar FLUX para dar vida a sus concepts, manteniendo siempre presentes el gusto, los valores y el criterio humanos. Ahora, como asesor, nos ayuda a dar forma a la inteligencia visible”, aseguró la empresa. En una entrevista concedida a The New York Instances, Robin Rombach, cofundador y director ejecutivo de Black Forest Labs —empresa alemana fundada en Friburgo en 2024—, afirmó que la colaboración con Martin Scorsese supone “una muestra destacada de los avances y capacidades que ha alcanzado esta tecnología”.
Actualmente, la IA y su uso en el cine se presenta como el debate más candente. Hace unas semanas, en el primer día de Cannes, y durante la primera rueda de prensa, la inteligencia synthetic provocó discusión entre dos miembros del jurado, Demi Moore y Paul Laverty. A principios de año la Asociación Cinematográfica (MPA, por sus siglas en inglés), dedicada a proteger los intereses de los estudios cinematográficos de Estados Unidos, denunció públicamente a la herramienta de inteligencia artificial Seedance 2.0 por incurrir “en el uso no autorizado de obras protegidas por derechos de autor de EE UU a una escala masiva”. Y a finales de 2025, OpenAI anunciaba que está produciendo Critterz, la primera película de animación creada íntegramente por IA, con un presupuesto (en teoría) inferior a los treinta millones de dólares y un tiempo de producción de tres meses, una fracción de lo que exige un largometraje tradicional.
