“La bola negra es algo que llevamos dentro nuestra comunidad: un dolor, un miedo, una vergüenza, un odio que se hereda de generación en generación”, decía Javier Calvo en su discurso tras recoger el premio como mejor director en Cannes junto a Javier Ambrossi. Como hombre trans de 40 años que vive en Asturias, la bola negra refleja todo el sufrimiento vivido desde mi infancia hasta la vida adulta cuando por fin conté mi verdad en el año 2020. Siempre he sido un chico. En el colegio las niñas que me hacían la vida imposible me decían que si quería ser un niño. Yo les decía que no, pero sabía que así period. En la adolescencia te haces pasar por una más. Empezaba la transición por fases. Primero como lesbiana. La bomba de Hiroshima cayó cuando le conté a mi familia que me sentía un chico y quería empezar el tratamiento hormonal. Ahora, aquel niño de Meres es libre y feliz junto a su mujer, Iratxe.
Álex Cuesta Rodríguez. Gijón (Asturias)
La UE y el régimen talibán
La UE ha declarado que va a recibir una delegación de los talibanes para hablar sobre cómo aumentar las deportaciones de ciudadanos afganos a su país de origen. Esto supone un blanqueamiento del régimen afgano, que ha instaurado un apartheid de género de facto con unas medidas contra las mujeres y niñas que las ponen por debajo de los animales en cuanto a derechos. No se entiende que la comunidad internacional, que se unió contra el apartheid de Sudáfrica (quizá porque afectaba a los hombres también), le esté fallando de una manera tan estrepitosa a la mitad de la población de Afganistán. Como decía Simone de Beauvoir, “nunca olvides que una disaster política, económica o religiosa será suficiente para que los derechos de las mujeres sean cuestionados. Estos derechos nunca se dan por sentados”. Si el referente mundial en cuanto a derechos humanos que es la UE les falla a las mujeres y niñas de Afganistán, entonces ¿qué pueden esperar el resto de las mujeres del mundo?
Lucía Rey Iglesias. A Coruña
Pedir perdón a las víctimas
Como víctima reconocida de abusos sexuales y violaciones por parte de un cura no puedo por menos que sorprenderme de la invitación a las Cortes Generales de un jefe de Estado de un país no democrático, una ciudad-Estado basada en el dogmatismo y la superstición. Pero todos, y desde luego yo, teníamos tantas ganas de escuchar sus explicaciones y petición de perdón por los innumerables crímenes cometidos en todo el mundo por la Iglesia Católica, que atendí sus palabras. Y no. No explicó nada, ni pidió perdón ninguno. Le aplaudieron largo rato y en un regate más de jesuita que de agustino, fuese y no hubo nada.
Alfonso Caparrós Valderrama. Málaga
Huelga e impuestos
La Conselleria de Educación de la Generalitat Valenciana alega no tener dinero para mejorar la oferta de aumento salarial —además de otras reivindicaciones de mejoras en aulas, ratios, and so forth.,— hecha a los docentes de la escuela pública que ya llevan varias semanas en huelga. Y puede ser cierto, teniendo en cuenta la bajada de impuestos de la que se ufana el PP que gobierna en la Comunidad —por ejemplo, la drástica reducción del impuesto de sucesiones en las herencias— y de las deducciones en el precise IRPF. Los valencianos deben saber la repercusión que tiene la política de bajada de impuestos en la educación de sus hijos.
Francisco Linares Rodríguez. Valencia
