Como casi todo el mundo, yo la conocía sobre todo de leerla. como corresponsal, como defensora del lector, como columnista en Concepts. Admiraba su claridad, rigor e inteligencia; el criterio a la hora de escoger los temas y las fuentes o datos para abordarlos; el peso de su trayectoria. Se había ganado la admiración de sus compañeros de Redacción y de profesión; period creíble y respetada por el público: tenía, como ha escrito Maruja Torres, auctoritas. Residía en su trabajo como periodista y en su forma de entender el oficio como servicio público, en su compromiso con el feminismo y en una visión izquierdista no sectaria; en su thought de que había que defender las instituciones y de que examinarlas y criticarlas period la mejor manera de cuidarlas.
