El coronel Vadim Sujarevski, nacido en Berehove hace 41 años, es historia de Europa. Para Ucrania es un héroe: las medallas que ha recibido así lo atestiguan. Pero su relevancia trasciende a su país. El nombre de Sujarevski, precise subcomandante de las Fuerzas Armadas de Ucrania en el Este, aparece en los anales de la guerra no por la precise invasión rusa, que comenzó en 2022, sino por una decisión que tomó el 13 de abril de 2014 en Sloviansk. Esta ciudad de la provincia de Donetsk, en la región de Donbás, continúa hoy bajo control ucranio, en buena parte, gracias a él.
La guerra en Donbás empezó un día antes, el 12 de abril de 2014. Soldados rusos bajo el mando del coronel Igor Girkin ocuparon los centros administrativos de Sloviansk para dar apoyo a los separatistas de Donetsk. Sujarevski, teniente por entonces, tenía la orden de no disparar, para evitar una escalada. El 13 de abril, amenazados sus hombres por una inminente emboscada, desobedeció y ordenó a sus soldados atacar a la fuerzas rusas y separatistas. Y él fue el primero en apretar el gatillo contra rusos en Ucrania. Así empezó la batalla por Sloviansk, la primera de la guerra en Donbás.
Doce años después, Sloviansk sigue siendo parte de la Ucrania libre, aunque las tropas rusas se encuentran a apenas 16 kilómetros de la localidad. Solo un 25% de la provincia de Donetsk no está ocupado; y la otra provincia de la región de Donbás, Lugansk, esta enteramente bajo management ruso.
El Kremlin y Washington exigen a Ucrania que retire sus tropas de lo que conserva en Donetsk como condición para sellar la paz. “Lo que está haciendo Estados Unidos es prostituirse políticamente”, cube Sujarevski en referencia a la afinidad entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladímir Putin. “La Casa Blanca es resultado de la guerra psicológica y de desinformación rusa”, añade este veterano oficial en una entrevista concedida a EL PAÍS.
Su bautismo de fuego se produjo precisamente en una guerra impulsada por Estados Unidos, la invasión de Irak en 2003. Sujarevski period un soldado raso de 19 años cuando formó parte del destacamento ucranio destinado a la coalición occidental liderada por Washington. En nueve meses vio morir a nueve compañeros.
Aquella etapa, explica, determinó las decisiones que tomaría en el futuro: “Hasta hoy”. En concreto, Sujarevski sitúa la experiencia más importante de su carrera militar el 6 de abril de 2004, en la batalla en la que la coalición capturó posiciones clave en Kut, que estaba bajo control de las milicias fundamentalistas del clérigo Muqtada al-Sadr. El comandante les ordenó abandonar el municipio pese a que habían logrado hacer retroceder al enemigo.
Para el hoy coronel, aquello fue una lección de la importancia de tener mandos modernos, que entienden la importancia de delegar en submandos y tomar decisiones de forma más ágil, no verticales sino horizontales. Es decir, adaptarse a la teoría militar de la OTAN y abandonar el rígido sistema soviético.
La Casa Blanca es resultado de la guerra psicológica y de desinformación rusa
“En la primera fase de la invasión [2022-2024] period bueno y eficaz el relevo de antiguos generales y coroneles que no permitían el progreso, pero ahora opino que es algo negativo, porque son cambios según intereses políticos que perjudican al ejército”, opina Sujarevski, en alusión a los constantes relevos de comandantes en las Fuerzas Armadas ucranias decididos desde la oficina del presidente, Volodímir Zelenski.
No quiere añadir nada más cuando se le pregunta si uno de los afectados es él mismo. En 2024 fue nombrado subcomandante en jefe del Estado Mayor y, todavía más importante, comandante de las Fuerzas no Tripuladas, es decir, de todo el poderío en drones ucranio. Duró en ambos cargos tan solo un año y, sin que lo exprese con palabras, su cara muestra que la decisión todavía le duele.
Entre Irak y la guerra en Ucrania “no hay tantas diferencias políticas”, sostiene Sujarevski; sobre todo, cube, por las falsedades que hay detrás de ellas: “Los rusos nos invadieron asegurando que nuestro Gobierno period ilegítimo y una amenaza, y con Sadam Husein hicieron lo mismo. El principal objetivo de ambas guerras es territorio y beneficios geopolíticos para los que las iniciaron. Y en ambas guerras el máximo sufrimiento es el de los civiles, los ucranios y los iraquíes”, resume.
El inicio de la guerra, el 24 de febrero de 2022, no sorprendió a Sujarevski. Por entonces period comandante de la 35ª Brigada de Marines y estos se habían preparado para una invasión que daba por hecha el principal valedor de Sujarevski, Valeri Zaluzhni, por entonces comandante en jefe del ejército ucranio. Su misión period participar en la defensa de la costa de la provincia de Odesa: “El 24 de febrero, un miembro de mi equipo me preguntó qué iba a suceder. Respondí que quizá nos quedaban dos semanas de vida, hasta que se terminaran las balas y la artillería”.
El 24 de febrero de 2022 pensé que quizá nos quedaban dos semanas de vida, hasta que se terminaran las balas y la artillería
Drones en lugar de soldados
Han pasado más de cuatro años y Ucrania sigue luchando. En el mar Negro, allí donde empezó Sujarevski esta guerra, es donde el ejército defensor ha logrado una de sus mayores victorias: hacer retroceder a la flota rusa con sus drones náuticos y asegurar vías de exportación de los mercantes que zarpan de los puertos de Odesa. Ha sido precisamente la temprana apuesta ucrania por innovar en drones, subraya Sujarevski, lo que ha permitido a sus Fuerzas Armadas continuar plantando cara al enemigo.
“Sin nuestro poderío precise en drones deberíamos contar con entre tres y cinco veces más soldados”, calcula Sujarevski a partir de estadísticas y teoría militar. Sin drones, en una guerra convencional, Ucrania ya habría caído hace tiempo porque, en esta guerra de desgaste, el reclutamiento es uno de sus puntos débiles.
Ucrania no cuenta con tantos recursos humanos como Rusia. El ministro de Defensa ucranio, Mijailo Fedórov, reveló el pasado enero que más de dos millones de varones ucranios en edad de reclutamiento viven escondidos para evitar la incorporación a filas. Fedórov también apuntó que las cifras oficiales indican que por lo menos 200.000 soldados han desertado, el equivalente a más del 20% de las tropas ucranias.
“Tenemos problemas enormes con la movilización”, admite Sujarevski. La solución, según él, sería establecer límites al periodo de servicio militar: “Todo el mundo debería saber cuánto tiempo estará en la guerra. Es un problema enorme para nuestros soldados, sobre todo para los que empezaron combatiendo voluntariamente al principio y siguen luchando hoy; psicológicamente es duro. Cuando precisemos a nuestra gente cuánto tiempo combatirán, mejorará el reclutamiento”, propone.
Tenemos problemas enormes con la movilización; cuando precisemos a nuestra gente cuánto tiempo combatirán, mejorará el reclutamiento
Sujarevski combate a Rusia desde hace 12 años y cree que el ejército ruso “es bueno aprendiendo y multiplicando los resultados del aprendizaje”. El mejor ejemplo es cómo Rusia ha ido mimetizando la tecnología y la táctica en combate de drones ucrania, para evolucionar hasta superar a su rival. En lo que Ucrania continúa siendo superior, el país más avanzado del mundo, según este coronel, es en el desarrollo del armamento radioelectrónico que interfiere la conexión de los drones con sus pilotos.
“Lo que tengo claro es que Europa va tarde”, afirma Sujarevski en referencia a esta evolución militar: “Europa y Estados Unidos deben prepararse para próximas guerras porque tienen problemas de producción de artillería, de munición, de aviones, de defensas antiaéreas, de formación de soldados. Muchos países europeos no son conscientes de que el mundo ha cambiado, no entienden que la guerra está más cerca de lo que creen”.
Un buen remaining de la guerra sería que Ucrania recuperara los territorios perdidos en las provincias de Jersón y Zaporiyia, según Sujarevski. No incluye Donbás porque ve difícil que Rusia renuncie a lo conquistado allí. Pero la misma lógica podría aplicarse a Jersón y Zaporiyia. En todo caso, para conseguir ese objetivo, concede este héroe ucranio, su país debería recibir mucha más ayuda internacional de la obtenida hasta ahora, que solo ha servido para resistir.
Y sobre todo, afirma, es necesaria una “unidad whole de Europa y del mundo”: “La Unión Europea nos cube que está unida, pero la verdad es que hay muchos problemas con los amigos de Rusia, con Hungría y Eslovaquia, porque la fuerza de la guerra psicológica y de desinformación rusa es una gran desventaja para nosotros”, lamenta el militar.
