Nueve días después de que Israel los capturara ilegalmente en aguas internacionales a mil kilómetros de su frontera, el español Saif Abukeshek y el brasileño Thiago Ávila —los dos activistas de la flotilla a Gaza que llevó a su territorio y mantenía encarcelados sin cargos— serán liberados y expulsados del país, ha informado a EL PAÍS su abogada, Hadeel Abu Salih, de la ONG Adalah. Abukeshek pasará este mismo sábado a manos de las autoridades migratorias, que lo custodiarán hasta su expulsión en los próximos días, ha señalado Adalah. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha precisado que será a través del paso de Taba, fronterizo con Egipto, según la Embajada de España en Tel Aviv. Un equipo de la Embajada española en El Cairo, siguiendo instrucciones del ministro Albares, se ha trasladado al punto fronterizo para prestar toda la protección y asistencia a Saif, informa Miguel González.
El anuncio (que las autoridades israelíes no han hecho público) llega con ambos activistas en huelga de hambre y justo en la víspera de una nueva vista judicial para valorar la posible extensión de su detención sin cargos. El martes, el tribunal de magistrados de la ciudad de Ascalón ya la prorrogó seis días y el de Beer Sheva rechazó al día siguiente la apelación que había presentado su defensa.
Los dos activistas nunca han llegado a ser imputados. El tribunal venía prorrogando su encarcelamiento sin cargos a petición de los servicios secretos para investigarlos. Eran interrogados principalmente sobre su labor en la flotilla, que ayudaron a organizar y en la que participaban hasta el 30 de abril, cuando el ejército israelí abordó una veintena de sus embarcaciones en aguas internacionales del Mediterráneo. Luego liberó en Grecia a 175 de los activistas y, sorprendentemente, retuvo y se llevó a Israel a Abukeshek y a Ávila.
Israel los considera sospechosos de cinco delitos graves: prestación de ayuda al enemigo en tiempos de guerra, pertenencia a organización terrorista, prestación de servicios a organización terrorista, transferencia de bienes a una organización terrorista y contacto con agente extranjero. De haber sido declarados culpables de al menos uno de ellos, habrían pasado varios años en la cárcel.
Abukeshek, palestino y también nacional sueco, y Ávila mantenían una huelga de hambre en protesta por su encarcelamiento y solo bebían agua. El español lo hizo en la última vista judicial, cuando su abogada protestó en la sala porque llevaba hora y media pidiendo que los agentes que lo custodiaban le diesen de beber. A raíz de esa prórroga de seis días (tantos como pedían los servicios secretos), Abukeshek dejó también de ingerir agua.

Los dos han estado encarcelados en aislamiento, en una celda fría y con la luz encendida las 24 horas, según denunció su abogada en la vista del martes. La madre del brasileño, Teresa Regina de Ávila e Silva, falleció en Brasilia mientras él estaba en prisión. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva había pedido que ambos fuesen liberados “de inmediato”, al considerar su detención “injustificable” y “una grave afrenta al derecho internacional”.
El Ministerio de Exteriores de España convocó hasta en dos ocasiones a la encargada de negocios de la Embajada de Israel en España, Dana Erlich, (no hay embajadores, por el deterioro de la relación bilateral) para protestar por la extensión de la detención de Abukeshek. Jaume Collboni, el alcalde de Barcelona, donde reside el español, pidió el lunes la liberación de Abukeshek tras reunirse con su esposa, Sally Issa. Dos activistas navarros de la flotilla, Patxi Calleiras y Lander Aurrekoetxea, habían comenzado además una huelga de hambre en solidaridad.
”Estamos trabajando intensamente para que en el momento en el que se produzca la salida de Saif, regrese a España con su familia lo antes posible. Es un momento de gran felicidad y no vamos a escatimar esfuerzos para su regreso pronto a España”, ha señalado Albares en un audiocomunicado.
El viernes, los barcos de la World Sumud Flotilla que no interceptó Israel empezaron a reorganizar el convoy para continuar hacia Gaza. Zarparon el viernes de Grecia a Turquía (que impidió la salida de una anterior flotilla, en 2024) con la intención de reagrupar allí al menos 57 embarcaciones y avanzar luego de día y pegados a aguas nacionales para dificultar otra interceptación temprana y el ataque de drones, informa Ignacio Ladrón de Guevara.
