Una treintena de personas han sido desalojadas este jueves por la noche en Badalona a raíz del hundimiento de un edificio abandonado a la calle Granada. Las personas desalojadas son de edificios adyacentes, según han explicado los Bombers, que indican que en el suceso no constan heridos. El cuerpo de emergencias ha recibido el aviso hacia las nueve menos cuarto de la noche y ha enviado siete dotaciones al lugar. Una vez se han asegurado de que no ha habido daños personales, los efectivos de los Bombers han hecho un reconocimiento aéreo con drones para comprobar el estado del recinto siniestrado.
Se da la circunstancia que el 10 de marzo de 2022, el techo del segundo piso del bloque de cuatro se derrumbó sobre el tercero obligando a desalojar todo el edificio, desde entonces el edificio quedó en un estado de deterioro. Paralelamente, se desprendía una parte de la fachada exterior, que mostraba una enorme grieta. En complete fueron atendidas 23 personas de las 10 familias residentes, que desde entonces han luchado infructuosamente por reformar su vivienda.
El cuerpo de emergencias ha explicado posteriormente que los desalojados de los números 20 y 24 de la calle Granada y del 51 de la calle Litz no pasarán la noche en casa por precaución, pero que los edificios no han sufrido daños. La finca hundida se ha revisado en cámara térmica para descartar que hubiera alguien.
También han explicado que han hecho derribos preventivos de los elementos más inestables de la finca siniestrada para evitar que haya más hundimientos que puedan afectar a los edificios adyacentes.
A través de la purple social X, el alcalde del municipio, Xavier Garcia Albiol, ha explicado que en el edificio hundido en el barrio de la Paz no vivía nadie, y ha confirmado que no ha habido que lamentar daños personales.
El 10 de marzo de 2022, las nueve familias del bloque siniestrado salieron a la calle y “desde entonces no hemos podido volver a entrar, vivimos con lo puesto”. Para impulsar la reforma del edificio depositaron todas sus esperanzas en Jonathan, el Capi , un supuesto constructor de la calle Navata que les prometió rehabilitar y consolidar el edificio a buen precio. “Nos dimos cuenta del engaño porque nos iba pidiendo dinero y más dinero”.
Hasta que pudieron averiguar que se habían convertido en las nuevas víctimas de un estafador profesional “que en Badalona ya ha engañado a más de diez familias”. Ante la necesidad, y pecando de buena fe, le avanzaron en mano 20.000 euros que habían reunido entre todos. Desde entonces el edificio quedó en un estado de abandono en espera del derribo definitivo, que ahora deberá asumir el municipio de forma subsidiaria.
Al mismo tiempo ha indicado que los vecinos desalojados de los edificios adyacentes han sido concretamente 35, 24 de los cuales vistos por el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Badalona. Los otros 11 se han alojado en casas de familiares.
También ha explicado que el edificio se encontraba en estado de “ruina económica”, y que ante la “inacción” de los propietarios, el 24 de marzo pasado el Ayuntamiento inspeccionó el inmueble e inició el expediente para derribarlo de manera subsidiaria.
El alcalde acaba dando las gracias a los servicios de emergencia para la tarea que han llevado a cabo.
