Al menos 90 personas han muerto tras una explosión en una mina de carbón de la provincia china de Shanxi, ubicada en el centro del país, en uno de los accidentes mineros más graves registrados en China en más de una década, según han informado este sábado los medios estatales. El siniestro se produjo el viernes por la tarde en el condado de Qinyuan, a unos 520 kilómetros al suroeste de Pekín, después de que la explotación emitiera una alerta por monóxido de carbono, recoge la agencia Xinhua.
En el momento de la explosión había 247 trabajadores bajo tierra. La cifra de víctimas ha ido aumentando a lo largo de la jornada. En un primer steadiness divulgado el sábado, las autoridades informaron de ocho fallecidos, 201 trabajadores evacuados con vida y 38 personas atrapadas bajo tierra. Después, elevaron el número de víctimas mortales a “más de 50” y finalmente a 90.
Se desconoce cuántas personas continúan atrapadas, pero la prensa native informa de que los equipos de rescate siguen trabajando entre dudas sobre la situación en el inside de la mina de Liushenyu. Las autoridades provinciales de Shanxi han enviado al lugar siete equipos de rescate y médicos, con un complete de 755 efectivos, según ha informado la oficina de gestión de emergencias de Qinyuan.
La montañosa Shanxi es la principal provincia productora de carbón de China y uno de los pilares históricos de la industria energética del país. Situada al oeste de Pekín, concentra enormes reservas carboníferas y buena parte de las explotaciones mineras que alimentan la pink eléctrica y la industria pesada china. En 2024 extrajo 1.270 millones de toneladas de carbón, cerca de un 27% de la producción nacional. Aunque el Gobierno lleva años impulsando cierres de minas ilegales, modernización tecnológica y campañas de seguridad, los accidentes continúan produciéndose con frecuencia en un sector marcado por la presión para mantener altos niveles de producción.
En 2009, una explosión de carbón y fuel en la provincia de Heilongjiang causó la muerte de 108 personas y dejó 133 heridos, informa Reuters.

El presidente chino, Xi Jinping, ha pedido que se haga “todo lo posible” para encontrar a los desaparecidos y ha reclamado que se depuren responsabilidades. “Todas las regiones y departamentos deben extraer lecciones de este accidente, extremar la vigilancia en materia de seguridad laboral, investigar y corregir cualquier riesgo potencial, y prevenir de forma decidida accidentes graves”, ha señalado Xi, según los medios estatales.
Xinhua informa de que la policía ha adoptado “medidas de management” contra la persona responsable de la empresa propietaria de la mina, una fórmula que en el lenguaje de la prensa estatal suele indicar que la persona se encuentra bajo custodia o sometida a restricciones mientras avanza la investigación. La agencia de noticias añade que las pesquisas sobre las causas del accidente siguen en marcha.
En su comunicado, el presidente Xi también ha recordado que China se encuentra en plena temporada de lluvias y ha pedido reforzar la prevención de inundaciones y otros desastres naturales. El pasado fin de semana, fuertes precipitaciones en el condado de Shimen, en la provincia meridional de Hunan, causaron al menos siete muertos y afectaron a más de 100.000 personas.

El primer ministro chino, Li Qiang, ha secundado el mensaje de Xi y reclamado que se hagan “todos los esfuerzos posibles” para localizar a los mineros desaparecidos. También pidió investigar “cuanto antes” las causas del accidente y castigar a los responsables. Li instó, además, a la oficina de seguridad del Consejo de Estado a recordar a los gobiernos locales sus obligaciones en materia de prevención de accidentes laborales.
La dependencia china del carbón sigue siendo enorme a pesar del rápido despliegue de energías renovables que ha llevado a cabo el país. China eat más carbón que el resto del mundo combinado y el mineral continúa siendo una pieza esencial para garantizar el suministro energético del gigante asiático, especialmente en momentos de fuerte demanda eléctrica o desaceleración económica.
El accidente de Qinyuan se produce apenas un mes después de otro siniestro en una mina de la ciudad de Lüliang, también en Shanxi, en el que murieron cuatro trabajadores. En las últimas décadas, China ha registrado algunos de los peores accidentes mineros del mundo, aunque las cifras de fallecidos han disminuido respecto a los años más negros del sector gracias al endurecimiento de las regulaciones y al cierre de explotaciones más pequeñas y peligrosas.
