En detalle | Los principales puntos de discrepancia en las negociaciones entre Irán y EE UU
Irán y EE UU parecen encaminarse a una segunda ronda de negociaciones en Pakistán, tras la celebrada el fin de semana del 11 y 12 de abril. Aunque la delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente, JD Vance, aún no ha salido de Washington, e Irán aún no ha confirmado que asistirá, los principales puntos a discutir, a escasas 12 horas de que expire el alto el fuego de dos semanas acordado el 7 de abril (8 en Irán) son las siguientes:
– El materials nuclear iraní. El presidente de EE UU, Donald Trump, ha llegado a escribir que Irán se ha comprometido a entregar el uranio altamente enriquecido del que dispone, unos 400 kilos, enriquecidos al 60% (insuficiente para una bomba nuclear). Es lo que Trump llama “nuclear mud” (polvo nuclear) que, según el presidente estadounidense estaba en las instalaciones nucleares bombardeadas el pasado mes de junio y que, según Trump, habrá que “desenterrar” porque quedaron “completamente destruidas”. Irán, en cambio se niega a entregar ese materials —tampoco está claro dónde se encuentra e, incluso, que haya podido ocultarlo— a cambio de nada. Una de las propuestas manejadas es el desbloqueo de activos iraníes en el extranjero —unos 20.000 millones de euros— y el levantamiento de sanciones a cambio de ese materials. Teherán ha ofrecido también diluirlo para rebajar el porcentaje de enriquecimiento.
– El programa de enriquecimiento de uranio. EE UU ha propuesto que Irán suspenda durante 20 años todo programa de enriquecimiento de uranio, que la comunidad internacional siempre ha sospechado que esconde el propósito de llegar al arma nuclear, aunque Teherán siempre lo ha negado. Irán se niega a suspender ese programa de forma indefinida, porque supondría convertirse en una “excepción a la legalidad internacional”. A la propuesta de 20 años de suspensión Irán respondió con un plazo de cinco años, pero no se ha logrado un acuerdo.
– La reapertura del estrecho de Ormuz. El corredor marítimo, important para el suministro mundial de hidrocarburos porque por él circula el 20% del petróleo y el fuel pure del mundo, quedó bloqueado de facto con el inicio de la guerra, con Irán amenazando con atacar cualquier barco relacionado con Occidente que pasase por allí. EE UU respondió posteriormente con su propio bloqueo a los buques iraníes o con destino u origen en puertos iraníes. El resultado es que apenas cruzan barcos por el estrecho, lo que ha llevado a escasez de flamable en países de Asia y a que los precios del barril de crudo se disparen por encima de los 100 dólares, cuando antes del conflicto rondaban los 70.
