México y Brasil afianzan su alianza estratégica en la exploración y explotación de petróleo. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha informado este viernes que se reunió con la presidenta de la petrolera brasileña Petrobras, Magda Chambriard, y con sus principales directivos. A través de sus redes sociales, la mandataria ha indicado que Petrobras y Pemex llevarán a cabo un plan de colaboración en la exploración, producción y transformación de petróleo, así como en producción de biodiésel. El mensaje está acompañado con una fotografía del encuentro. El anuncio de esta alianza estratégica ocurre tras la polémica en la que se vio envuelta la paraestatal mexicana por una serie de derrames en las costas del golfo de México y en pleno viraje de la política energética mexicana hacia el fracking.
Me reuní con directivos de Petrobras, encabezados por su presidenta Magda Chambriard, para establecer una colaboración con Pemex en exploración, producción y transformación de petróleo, así como en producción de biodiésel. pic.twitter.com/pdcyMEapqf
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) April 24, 2026
Sheinbaum dio a conocer, en marzo pasado, que había hablado por teléfono con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y, en la conversación, el mandatario le propuso una colaboración entre Pemex y Petrobras para la exploración de crudo en aguas profundas. “Petrobras se ha especializado mucho en aguas profundas, entonces me propuso que por qué no hacíamos una alianza con Pemex”, indicó en ese entonces la inquilina del Palacio Nacional. Como parte de esta llamada, Lula la invitó a visitar Brasil en junio próximo.
El convenio entre Pemex y Petrobras llega en un momento en el que el Gobierno mexicano se encuentra saneando la imagen y las finanzas de Pemex. La petrolera estatal se ha visto envuelta en una serie de polémicas por los incidentes en la refinería Dos Bocas, en Tabasco y un megaderrame de crudo en el golfo de México. Apenas hace unas semanas, los directivos de la petrolera reconocieron su responsabilidad en el derrame de crudo que desde marzo contamina las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
La petrolera más endeudada del mundo, con un pasivo financiero de más de 85.000 millones de dólares, planea un despliegue de nuevos proyectos con privados para elevar la producción de crudo y gasoline pure. La producción de petróleo sigue estancada en 1,6 millones de barriles diarios y México sigue dependiendo de las importaciones de gasoline pure para su industria y producción de electricidad. La estrategia energética de Sheinbaum ha dado un movimiento significativo al evaluar la factibilidad del fracking o fracturación hidráulica para elevar la producción de este insumo essential. La decisión, no obstante, no ha estado exenta de críticas por parte de grupos ambientalistas que advierten los efectos adversos para el medio ambiente y las comunidades por el uso intensivo de agua y los químicos empleados en esta técnica.
