Pedro Sánchez tiene entre ceja y ceja el objetivo de agotar la legislatura, convocar las elecciones generales en julio del 2027 y, si es posible, incluso revalidar el cargo de presidente del Gobierno para un nuevo mandato.

En la Moncloa recalcan que nunca estuvo en los planes de Sánchez adelantar las elecciones, ni para hacerlas coincidir con las andaluzas –ahora precipitadas al 17 de mayo– ni para que se celebren antes de las municipales y autonómicas de mayo del 2027, pese a la demanda de sectores socialistas.
Y, por si quedaba alguna duda, aseguran que la remodelación del Gobierno acometida para relevar a María Jesús Montero, con el ascenso de Carlos Cuerpo como vicepresidente primero económico del Ejecutivo y de Arcadi España como ministro de Hacienda, reafirma precisamente el mensaje de que Sánchez agotará la legislatura.
“Esa es justo la imagen que pretendemos proyectar”, reconocen en la Moncloa. “La economía nunca es cortoplacista, esto es un proyecto a futuro, de cinco años sin lugar a dudas. Y la economía es clave”, aseguran.
“La economía nunca es cortoplacista, esto es un proyecto a futuro, de cinco años sin duda”, alegan en la Moncloa
No es por tanto mera táctica electoral, o no solo, sino “estrategia de país” de cara al futuro. “Pensamos en el 2030. Se trata de cerrar la década de crecimiento económico de este país que lidera un economista al frente del Gobierno, que es Sánchez”, resaltan, pese a la difícil coyuntura a la que aboca ahora la guerra en Oriente Medio.
La ya exvicepresidenta primera y exministra de Hacienda, Montero, cedió ayer sus carteras a quienes la reemplazan, Cuerpo y España, para poner rumbo a las elecciones andaluzas como candidata del PSOE. Y se despidió del Ejecutivo con “la confianza, seguridad y esperanza” de que cede el testigo a dos personas que, en sus palabras, desarrollarán las tareas que ahora desempeñaba ella “con más inteligencia y más capacidad”. “No podemos estar en mejores manos”, aseguró.
La política también es “una carrera de relevos”, según señaló Montero, lo que implica “pasar el testigo a un compañero que aún lo lleve más lejos”.
Sobre el nuevo vicepresidente primero y ministro de Economía, Montero ensalzó que un perfil como el suyo, “curtido en el servicio público y con un currículo incomparable”, se “complique la vida y dé un paso hacia adelante”.
El vicepresidente primero económico se compromete con que “el futuro será mejor que el presente”
“Para la política es un honor que personas sobradamente cualificadas y que podrían optar a estar en cualquier lugar elijan llegar a la política en momentos que no son nada fáciles, y que brinden su talento para que se pueda aprovechar de él el conjunto del país”, señaló.
En cuanto a su reemplazo al frente del Ministerio de Hacienda, Montero recalcó que “tiene todos los ingredientes” para asumir esta cartera: “Empatía, inteligencia, capacidad negociadora, de diálogo, y también capacidad para decir que no cuando llega el momento”.
Además, defendió que Arcadi España –a quien Montero conoció siendo ambos consejeros de Hacienda autonómicos, en Andalucía y la Comunidad Valenciana– “conoce muy bien lo que es un modelo de financiación y la condonación del FLA”. Montero confió en que el nuevo modelo de financiación autonómica pueda prosperar.
En el Gobierno, de hecho, resaltan el “perfil federalista” del nuevo ministro como un atributo muy beneficioso para poder desencallar negociaciones pendientes como la de la financiación o los nuevos presupuestos generales del Estado.
El flamante ministro de Hacienda ya asume la dificultad de sacar adelante el proyecto de presupuestos: “¡Ay!”
Sobre el proyecto de cuentas públicas para este mismo 2026, el mismo España admitió la dificultad del empeño. Recordó que la propia Montero suspiró con un “¡ay!” al ser preguntada por esta cuestión, y admitió que es una tarea muy difícil que tendría que abordar su sucesor. “Si me permites, en este momento me quedo con el ¡ay!”, bromeó España ante Montero.
Tras recibir sus respectivas nuevas carteras, Cuerpo incidió a lo largo de su discurso en la construcción del “sueño americano, pero a la española”, y subrayó su compromiso de “seguir manteniendo vivo el sentimiento de que España crece, avanza, que el trabajo tiene recompensa y que el futuro será mejor que el presente”.
Arcadi España, a su vez, ofreció su receta: ser “dialogante, tener empatía, respeto al diferente y saber que uno no siempre tiene razón”. Y ya asumió como principales retos la financiación y los presupuestos.
Montero cede el testigo
Aunque sus nombramientos fueron anunciados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el jueves por la tarde, la formalización del relevo de María Jesús Montero en la vicepresidencia primera y en el Ministerio de Hacienda tuvo lugar ayer con dos actos. Por un lado, a las 9.30 horas, el nuevo vicepresidente Carlos Cuerpo y el nuevo titular de Hacienda, Arcadi España, prometieron sus cargos ante el rey Felipe VI en el palacio de la Zarzuela. Tras esta ceremonia, a las 12.30 horas, ambos protagonizaron junto a la ministra saliente el traspaso de carteras en la sede del Ministerio de Hacienda. A dicho acto también acudieron los ministros Félix Bolaños, Elma Saiz, Fernando Grande-Marlaska, Óscar López, Isabel Rodríguez y Diana Morant

