Andrés Roca Rey ha recibido este martes el alta hospitalaria tras ser herido de gravedad en el muslo el pasado 23 de abril en la Maestranza de Sevilla. El torero, que se ha trasladado a su finca de Gerena (Sevilla) para recuperarse y volver a los ruedos, aún tiene uno de los drenajes puestos en la herida y deberá permanecer bajo vigilancia médica.
“Me encuentro bien, pero ahora viene la parte dura de la recuperación, que es la rehabilitación” ha declarado tras la salida de la clínica. “Estoy contento de poder estar aquí con ustedes después de haber salido del hospital. Tenía muchas ganas porque ahí no se pasa bien, pero les estoy muy agradecido a ustedes por estar pendientes, a la vida, a Dios y a toda la gente que ha estado preocupada por mí”.
Roca Rey se ha referido al momento del incidente sucedido tras una intensa batalla en la que cortó las dos orejas del toro: “Fue un triunfo bonito, una faena y una tarde en la que me sentía muy tranquilo y muy a gusto, pero sobre todo muy de verdad, como es el toreo al closing”. El torero ha agregado que después de la faena llegó el percance, pero que se queda “con un buen sabor de boca” por lo que sintió interiormente y por “el cariño, la pasión y entrega” que le ha demostrado el público sevillano.
En sus declaraciones, Roca no ha querido referirse a posibles plazos de recuperación, ya que hay “muchos destrozos musculares”, por lo que todo dependerá de la rehabilitación con fisioterapia, que comenzará mañana miércoles, “para poder estar cuanto antes”. El diestro peruano estuvo ingresado en el Viamed-Santa Ángela desde la noche del pasado jueves tras ser operado de urgencia en la enfermería de la plaza de la Maestranza.
Roca Rey fue alcanzado por el quinto toro de la tarde, un ejemplar de Toros de Cortés, que le propinó una extensa cornada en el muslo derecho después de zarandearle durante varios segundos. Según el parte médico, se trató de una “herida por asta de toro, en cara interna, tercio superior del muslo derecho que presenta una trayectoria whole de 35 cm, con una descendente de 20 cm y una ascendente de 15 cm, que produce extensa rotura de músculos vasto interno y sartorio, disecando y contundiéndose en prácticamente toda su extensión el paquete vasculo-nervioso femoral superficial, sin producir lesión vascular”.
