“No tenemos ni un céntimo, estamos endeudados hasta las cejas, pero muy contentos por ver cumplido este sueño”, aseguran Pep Tosar y Evelyn Arévalo, que han remodelado de arriba abajo el teatro Raval, en la calle Sant Antoni Abat de Barcelona. La sala es de la parroquia del Carme, con la que se ha formalizado un contrato de alquiler de 15 años, prorrogables.
En la sala principal, que lleva el nombre de Tadeusz Kantor, la reforma integral ha supuesto bajar el escenario e inclinar la platea; ganar un metro, hasta siete, de embocadura de escenario; montar un nuevo peine y cambiar todo el equipo de luz y sonido; construir una cabina técnica y rehabilitar, con todas las medidas de seguridad, el anfiteatro, que había sido clausurado. Con todo ello, la platea tiene 150 butacas y con las el anfiteatro se llega a las 193.
Con la recuperación del anfiteatro, el aforo de la sala Tadeusz Kantor llega a los 193 espectadores
En el lado derecho de la sala se ha recuperado una sala diáfana, que funcionará como un café concierto. Con el nombre de Damià Huguet, acoge el bar, regentado por la pulpería Riquiño; una cincuentena de localidades distribuidas en torno a mesillas, y un escenario de 3×3,5 m para pequeños conciertos y performances.
Tosar y Arévalo forman la compañía Oblideu-vos de Nosaltres y destinarán el nuevo teatro a sede de sus producciones, antiguas y futuras. “Es una sala muy a nuestra medida, por lo tanto podremos recuperar muchos de los espectáculos que hemos hecho hasta ahora”, manifiesta Tosar. Así pues, empiezan funciones el 12 de mayo con la recuperación del espectáculo Federico García, diez años después de estrenarlo en el Competition Grec, y quieren producir dos nuevos por temporada. “Y que acoja muchas compañías de la ciudad y se convierta en un espacio de encuentro”, añade.
Después de los retrasos habituales de una remodelación, esta minitemporada que ahora empieza se completa con diferentes horarios y utilizando las dos salas. En la principal, alternando funciones, el 19 de mayo se estrena Léon a la terra dels properties, de Maria Pla, con Miquel Gelabert y Òscar Intente, a partir de dos libros de Antoine de Saint-Exupéry. El espacio Damià Huguet se inaugurará con Set maneres de ser Hamlet, de Josep Pere Peyró ( 22/V-3/VII).
En la sala grande, también se verá L’enterrador, monólogo de Gerard Vázquez a partir de un personaje histórico de Paterna, interpretado por Pepe Zapata (27/VI-26/VII). También habrá un espectáculo acquainted, L’impossibilista, de Sergi Buka, ilusión y realidad con magia, objetos y sombras ( 6-27/VI). Y se apostará por la música en directo en las dos salas. Con cuatro artistas por temporada, La Gran Blue Nit la estrenará Elisabet Raspall con la presentación del disco Aletheia.
De entre las obras propias que quieren recuperar está La casa en obres, sobre Blai Bonet; Sa història des senyor Sommer, a partir del libro de Patrick Süskind; Molts information per Ivanov, de Pep Tosar, y Oblideu-vos de nosaltres, el texto que escribió Evelyn Arévalo a partir del poema de Kantor, que estrenaron en el 2012. Como decía a la salida el actor Miquel Gelabert: “Eso de estrenar un teatro no me había pasado nunca y me hace mucha ilusión. Y si es verdad que recuperarán espectáculos anteriores, quizá me irán llamando”.
