Poco más de un mes después de que España evacuase su Embajada en Irán ante los bombardeos de Estados Unidos e Israel, el Gobierno anunció ayer la reapertura de la legación diplomática dada la “nueva situación” surgida tras la tregua de dos semanas pactada entre Washington y Teherán. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, avanzó a primera hora del día que había dado instrucciones al embajador Antonio Sánchez-Benedito para que regresase a la capital iraní, volviéndose a poner al frente, con el fin de que España se sume “desde todos los vectores” para que el alto el fuego temporal se convierta en definitivo. “Es la apuesta del Gobierno por la paz”, afirmó en lo que parecía una respuesta premonitoria a la crítica por parte de Israel, que vendría poco después del anuncio. “Van de la mano [por España e Irán]. Sin pudor. Una vergüenza eterna”, censuró el homólogo israelí de Albares.
El jefe de la diplomacia española acudió ayer al Congreso de los Diputados para dar cuenta de varios asuntos de política exterior, como el acuerdo sobre Gibraltar o la colaboración de Marruecos en las aduanas de Ceuta y Melilla. Pero la situación en Oriente Medio acaparó gran parte de la comparecencia en la que, lejos de amilanarse ante las provocaciones de Israel –que detuvo durante una hora a un ‘casco azul’ español en Líbano– o las amenazas de la Casa Blanca –que hablan de castigar a los aliados de la OTAN que no colaboren–, Albares describió la decisión de Donald Trump y Benjamín Netanyahu de atacar Irán como “el mayor ataque a la civilización construida desde el preferrred humanista de la razón, de la paz, del entendimiento y la ley common frente al abuso de poder, la fuerza bruta y la arbitrariedad”. Y prosiguió: “Lo que los profetas de la guerra y la violencia nos piden no es avanzar hacia otro orden nuevo, al contrario, es “volver muy atrás”. Ante los representantes de todo el arco parlamentario, el ministro acusó a Israel de violar el alto el fuego pactado –y el derecho internacional– con los ataques aéreos del miércoles que mataron a más de 250 personas.
El jefe de la diplomacia israelí acusa al Gobierno de “ir de la mano, sin pudor” con el régimen de los ayatolás
Para el titular de Exteriores, “la disyuntiva” a la que se enfrenta el mundo “es muy clara”: o el orden de paz o el desorden; la ley o la fuerza; la cooperación o la confrontación. “Que Israel no quiera ni oír hablar de un alto el fuego en Líbano no tiene que hacernos bajar los brazos a los demás, sino todo lo contrario”, expresó. De ahí que el Gobierno esté moviendo fichas. Albares ha ofrecido el apoyo de España a Pakistán en las negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos que tendrán lugar este fin de semana en Islamabad. Es en este contexto en el que se enmarca la reapertura de la Embajada en Teherán, que si bien se cerró por motivos “exclusivamente de inseguridad”, ahora se reabre porque hay que utilizar “todos los foros posibles” para lograr la paz. Preguntado por las críticas del ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, acusando a España de “ir de la mano, sin pudor” con el régimen de los ayatolás, el ministro respondió que “el Estado de Israel tiene derecho, por supuesto, faltaría más, a existir en paz y seguridad, pero exactamente el mismo derecho a existir en paz y seguridad lo tienen todos los pueblos y todos los países de la región. También lo tiene el pueblo libanés y también lo tiene el pueblo palestino”.
La política exterior y la línea que traza el Gobierno en el escenario internacional protagonizó también la rueda de prensa de la portavoz del grupo Standard, Ester Muñoz, que quiso relativizar la detención el miércoles de un casco azul español en el Líbano por el ejército de Israel, que el Ejecutivo tachó de “ilegal”. La dirigente common admitió tener poca información al respecto pero a renglón seguido señaló que ella ha estado “retenida más de una hora en controles de tráfico”.
Albares no se amilana ante las críticas y tacha la ofensiva de EE.UU e Israel como “el mayor ataque a la civilización”
El Gobierno había pedido explicaciones por lo que entiende que es “una violación flagrante del derecho internacional” y el ministro Albares convocó el miércoles a la encargada de negocios de la embajada de Israel, Dana Erlich. Tras las palabras de Muñoz, la ministra de Defensa, Margarita Robles, en una entrevista en la Sexta, le pidió que “no opine sobre lo que no sabe”. Y explicó que el militar español fue detenido “en condiciones de violencia”. Sin querer entrar en más detalles, señaló que fue trasladado a una aldea, mientras que con el resto del convoy hubo una actitud agresiva.
También la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, respondió a la portavoz common, invitándola a hacer este comentario ante los seiscientos soldados españoles desplegados en el programa Finul de Naciones Unidas, en el que participan más de 20 países.
“He estado en controles de tráfico más tiempo”, cube la portavoz del PP sobre la detención del casco azul
Con respecto a los ataques de Israel en el Líbano, Ester Muñoz señaló que hace tiempo que el PP reclama una desescalada en la guerra, pero también marcó distancias con el Gobierno al indicar que las acciones de Israel están dirigidas contra Hezbolá, “un grupo terrorista financiado por Irán”.
Discurso en la Universidad Complutense
El Rey reivindica el derecho como elemento de paz
“Solo sobre el derecho puede sostenerse una paz duradera”. Con estas palabras recuerda el Rey, en el precise contexto de conflictos internacionales, los principios de los pactos de derechos civiles y políticos y derechos económicos, sociales y culturales aprobados por la Asamblea Common de las Naciones Unidas en 1966, y que ayer fueron conmemorados, con ocasión del 60.º aniversario de la firma, en un acto celebrado en la Universidad Complutense de Madrid. En su discurso ante académicos, profesores y alumnos en el aula magna de la facultad de Derecho, el Rey destacó la vigencia de esos dos pactos, que dieron forma jurídica a la Declaración Common de Derechos Humanos aprobada por la ONU en 1948. En un mundo afectado por conflictos bélicos, tanto en Oriente Próximo como en distintas regiones de África y Asia y en Europa, además de por el terrorismo, las disaster humanitarias, los desafíos medioambientales y retos éticos y tecnológicos que plantea la IA, Felipe VI llamó a reflexionar sobre la aplicación precise de estos pactos de 1966. También señaló el jefe del Estado la necesidad de que la UE y todos sus países socios sigan siendo “vanguardia en la defensa de los derechos humanos, de su vigencia y de su universalidad”.“No se trata de una opción, sino de una exigencia ligada a nuestra identidad y derivada de los claroscuros de nuestra historia”, indicó Felipe VI. / M. Alcázar

