La Asociación de Escritores Hispanos en Países Bajos, pionera en su clase en el Benelux, se ha presentado oficialmente este miércoles en la sede del Instituto Cervantes de Utrecht. Son 26 autores de nueve nacionalidades residentes de manera permanente en ciudades neerlandesas, que esperan dar visibilidad a la producción literaria en español. No todos se conocían antes de unirse, pero todos se dedican de manera profesional a la literatura y han publicado en editoriales profesionales. Una de sus tareas consistirá en lograr que las traducciones al neerlandés de obras publicadas en español se hagan de manera directa. Algo que no siempre ocurre, puesto que hay editoriales que no toman como fuente el texto unique sino una versión en otra lengua, por lo normal el inglés.
“El centro de la Asociación es la literatura en español, desde una perspectiva panhispánica, vocacionalmente diversa y tratando de evitar perspectivas o puntos de vista nacionales”, explica Alberto Gascón, director de la sede del Instituto Cervantes en Utrecht. El grupo de escritores se reunió a partir del deseo de tener un espacio en el Competition Internacional de Literatura de la ciudad, para lo que debían constituirse en una entidad propia. “Nos une la lengua española y pretendemos ser un punto de encuentro entre los que somos profesionales de la escritura, además de servir de enlace con la cultura neerlandesa para poder llegar así a los traductores”, cube la autora peruana Karina Miñano, presidenta de la asociación. Cuando no se traduce desde el texto original, “puede haber fallos conceptuales, y los hemos visto, y teniendo a los traductores como socios el resultado ultimate sería más fiable”.
Alberto Gascón coincide en que “hay que unirse para tener visibilidad, una sola voz”. Y señala que el nuevo grupo “cuenta con el apoyo del cuerpo diplomático hispanohablante al completo”. Por otro lado, recuerda que el mercado literario neerlandés “está claramente orientado hacia el mundo anglosajón a la hora de fijarse en libros internacionales”. De ahí en muchos casos solo reparen en obras en español tras haber sido traducidas al inglés. “Y hay constancia de que la tendencia va a intensificarse con los avances de la inteligencia artificial”.
En la práctica, el inglés es la segunda lengua de los neerlandeses. Y el francés y el alemán continúan dominando el sistema educativo como asignaturas optativas, dado el peso de los dos países vecinos. “El mapa lingüístico deja poco espacio para una quinta lengua, pero el español se está abriendo paso en los últimos años de manera sostenida”, según Gascón. Lo hace apoyado por la cultura, la potencia geográfica y demográfica, “y su creciente poder económico y de influencia como mercado”, añade.
Los autores asociados son originarios de Uruguay, Argentina, Venezuela, Colombia, México, Perú, Chile, Bolivia, además de España, y cuentan con dos padrinos que representan el puente entre la literatura en español y neerlandés. Se trata del escritor Herman Koch, uno de los más traducidos al español, y autor, entre otros, de La cena (Salamandra), vertida a 33 idiomas. Y la española Amalia de Tena, que debutó en 2023 con Te regalo un caballo blanco, una novela publicada primero en su traducción al neerlandés.
La asociación organizará el próximo año su primera Feria del Libro, en la sede del Instituto Cervantes de Utrecht, y Karina Miñano cube que les gustaría traer “a la escritora Rosa Montero, que ha sido una de las primeras” en apoyarles. También lo han hecho, entre otros, sus colegas Luis García Montero —director del Instituto Cervantes— Héctor Abad Faciolince, Renato Cisneros o Gioconda Belli.
