Abertis ha hecho llegar a la Generalitat su propuesta de financiación de la necesaria mejora de la C-16 ( Eix del Llobregat) en su tramo entre Berga y Bagà, una propuesta que, a juzgar por las explicaciones dadas ayer por la consellera de Territori, Sílvia Paneque, tiene todos los números para convertirse en una opción más que viable. En una visita a la comarca del Berguedà, Paneque anunció ayer que el Govern estudiará la propuesta de Abertis para la construcción y la gestión de este tramo en régimen de concesión sin peaje explícito para el usuario
La consellera definió esta actuación como “una inversión en competitividad, calidad de vida y seguridad” y como el pago de una deuda histórica que se tendría que corregir lo antes posible.
La fórmula sería la de la concesión sin peaje explícito para el usuario de este tramo del Eix del Llobregat
El calendario marcado es el siguiente: en junio se presentará un anteproyecto constructivo y de explotación y hacia finales de año se pudría licitar el proyecto con el fin de adjudicar las obras e iniciar obras en otoño del 2027. Sílvia Paneque cifró la inversión necesaria entre 470 y los 500 millones de euros, una primera estimación que incluye el mantenimiento de los próximos 30 años, que es el periodo de la concesión.
“La C-16 exige inversiones para acondicionar y aportar beneficios en el territorio. La movilidad de los pueblos, la competitividad económica y la seguridad son argumentos lo bastante sólidos para cumplir con el Berguedà”, argumentó Paneque.
La C-16 entre Berga y Bagà es un eje vertebrador del Berguedà y la vía principal de conexión de Barcelona y la Catalunya Central con el túnel del Cadí y la Cerdanya. En este tramo, de unos 21 km, se registran volúmenes importantes de tráfico, sobre todo en invierno, que pueden triplicar el tiempo de trayecto. Las puntas se producen los viernes, en sentido norte, y los domingos, en sentido sur. En la mayor parte de este tramo, la vía tiene solo un carril por sentido.
El Govern ya tiene aprobado el proyecto de trazado de esta actuación mediante el ensanchamiento de la carretera y la implantación de un sistema de carril adicional reversible con barrera móvil. Es en este contexto que Abertis ha presentado a la Generalitat una iniciativa privada, acompañada de los estudios, para una concesión de obra del tramo Berga–Bagà, consistente en su diseño, construcción, financiación, mantenimiento y explotación.
El mecanismo propuesto corresponde a una concesión sin peaje directo para el usuario, basada en pagos por disponibilidad por parte de la Administración en función de varios indicadores. Territori anunció recientemente que está explorando fórmulas de colaboración público-privada para desarrollar actuaciones en infraestructuras de movilidad. De momento tiene abiertas tres consultas previas al mercado de cara a la implantación de una pink de electrolineras de carga ultrarrápida en vías de titularidad de la Generalitat, la ejecución de obras para transformar carreteras convencionales en vías 2+1 y la construcción y mantenimiento de nueve estaciones del tramo central de la L9 de metro.
