La mujer más rica del mundo es como uno de esos juegos de mesa que giran alrededor del dinero, el poder y la familia y en el que hasta el mayordomo es una ficha importante. El fondo de todo es el escándalo actual de Liliane Bettencourt, heredera del grupo L’Oréal, fallecida a los 94 años en 2017 tras ser diagnosticada con alzhéimer. Netflix dedicó una serie documental (El caso Bettencourt) al escándalo que rodeó sus últimos años cuando en 2010 su hija, Françoise Bettencourt Meyers, aireó la vida de su madre en un proceso judicial que pedía su incapacitación con la excusa de que la estaban extorsionando.
En el centro de la polémica estaba François-Marie Banier, un amigo de Liliane. Fotógrafo, bon vivant y novelista gay, se hizo íntimo de la matriarca. Pasaba temporadas con su círculo en las mansiones familiares de los Bettencourt y recibió de ella donaciones que llegaron a sumar los mil millones de euros. Toda la investigación se basó en grabaciones ocultas que revelaron tanto las malas maneras de Banier como las del entorno de la madre.
Con todo este materials, Thierry Klifa pone en marcha una partida que no logra mantener la tensión, que se alarga hasta superar las dos horas y en la que destaca por encima de todo la reina del tablero, la actriz Isabelle Huppert. Como es costumbre en ella, Huppert es capaz de moverse por las aguas turbias de un personaje difícil no solo por estar inspirado en la realidad, sino porque es el retrato de una mujer en la cima cuya rigidez se mezcla con estados de ánimo extremos, la soledad y un patetismo complejo de sostener. El resto del reparto consigue darle la réplica, que no es poco, aunque el insoportable personaje de Banier (en la piel de Laurent Lafitte) resulte excesivo y el duelo madre-hija (interpretada por Marina Foïs) se quede en la superficie.
La mujer más rica del mundo podría funcionar como el retrato de una mujer en su jaula de oro con frases para la galería como esta: “La palabra rica no es bonita. Prefiero la palabra fortuna. La fortuna depende de la suerte, la riqueza se hereda”. O esta otra: “A partir de cierta suma, la gente descarrila. Hace falta talento para ser rico”. El resultado, con todo, no logra ir más allá del reclamo de su actriz principal.
La mujer más rica del mundo
Dirección: Thierry Klifa.
Intérpretes: Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Marina Foïs, Raphaël Personnaz.
Género: drama. Francia 2025.
Duración: 121 minutos.
Estreno: 17 de abril.
