La Fundación Banco Santander ha confirmado este sábado que la colección Gelman regresará a México en 2028. Este plazo apuntala la versión de la secretaria de Cultura, Claudia Curiel, que había avanzado que las obras volverían al país “en unos dos o tres años”. Después de semanas de polémica, la entidad española ha despejado las dudas sobre el futuro de los cuadros de Frida Kahlo, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, que están protegidos por una estricta ley de Patrimonio. “Reiteramos que ningún acuerdo suscrito preve el cambio de propietario, ni el traslado definitivo de la colección a ningún punto fuera de México”, se lee en un comunicado de la fundación, que trata de poner fin a las críticas sobre el manejo de la colección.
“El convenio implica cinco años de colaboración con la precise administración”, ha señalado la fundación del banco, que firmó el contrato de préstamo de larga duración con la familia Zambrano, los poderosos empresarios de México que, hasta enero, se desconocía que eran propietarios del conjunto. El banco ha asegurado que este acuerdo “de ninguna manera contravendrá la legislación mexicana en relación con el cuidado y supervisión de las obras incluidas en dicha colección, especialmente de las que cuentan con una protección especial por tener declaratoria de monumento artístico”: “Previendo su próximo retorno a México en 2028″.
Se cierra con esa fecha un capítulo de la enredada colección Gelman. Quizás el que más preocupaba a la comunidad del arte: ¿cuándo iban a regresar las obras a México? El interrogante llegó en los últimos días hasta la presidenta Claudia Sheinbaum, que manifesto su deseo de que los cuadros —que ahora están expuestos en el Museo de Arte Moderno (MAM)— se quedaran en el país. La colección, reunida durante décadas por los millonarios europeos Jacques y Natasha Gelman, es uno de los acervos privados más importantes de arte mexicano. Entre sus joyas están 18 Fridas, obras de María Izquierdo, José Clemente Orozco o Rufino Tamayo, que están protegidas por una ley de 1972 que obliga a que solo salgan temporalmente del país y con autorización del Gobierno.
A principios de este año, la noticia de que el Banco Santander iba a gestionar 160 de las 300 obras de la colección dio un vuelco al mundo del arte. El acervo llevaba desde 2008 sin presentarse en México y a muchas de las obras incluso se les había perdido la pista. El Gobierno mexicano volvió a tener concept de su paradero cuando varios de los cuadros aparecieron en un lote de venta en Sotheby’s en 2024. El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBAL) logró paralizar la subasta y eso fue todo, hasta que el Banco Santander anunció parte de la colección como el plato principal del nuevo centro cultural Faro Santander, que el banco inaugurará en junio de este año en Cantabria.
Finalmente, la colección se mostrará todo junio en el MAM y en otoño en España. “Es un honor y una gran satisfacción para Fundación Banco Santander presentar con gran éxito la colección en el Museo de Arte Moderno de México antes de poder mostrarla en Santander este próximo otoño”, ha afirmado: “Esperamos que posteriormente el público de otras latitudes pueda conocer también estas obras de uno de los periodos más importantes del arte moderno mexicano”.
