
José Luis Ábalos ha cuestionado durante su declaración ante el Tribunal Supremo la única prueba económica que le atribuye la UCO: “94.800 euros de origen desconocido, sacados de los whatsapps de Koldo. ¿Eso es todo lo que han encontrado en 10 años?”, ha ironizado el exministro, que ha asegurado: “Se pueden empeñar. No van a encontrarme nada”. Ábalos también ha manifestado su extrañeza ante la negativa de su expareja Jésica Rodríguez de haber llegado a conocer al comisionista Víctor de Aldama y ha sugerido que podría tratarse de un acuerdo entre ambos: “No encuentro motivo para que niegue que lo conoce, salvo que haya algún asunto que hayan arreglado”. Por la tarde, ha respondido a preguntas sobre los pagos en metálico de gastos por parte del PSOE. Ha reconocido que Koldo solía adelantar los gastos y luego recogía los abonos en metálico y que cuando el PSOE comenzó a abonarle los gastos por transferencia bancaria en 2021, él se los reenviaba directamente. Ha usado este argumento para rebatir la acusación de enriquecerse: “Si a mí me estuvieran guardando un dinero o yo estuviera recibiendo un dinero, tiene muy poco sentido que yo lo devuelva”, ha dicho.