En la víspera de la Diada de Sant Jordi el president de la Generalitat, Salvador Illa, ha defendido este miércoles la lengua catalana como un “mecanismo de inclusión” para las personas migrantes llegadas a Catalunya. En una semana también marcada por el inicio de los trámites presenciales de la regularización extraordinaria Illa ha recordado que Catalunya es “tierra de acogida”.
El conocimiento del catalán fue uno de los puntos que incorporaba el primer borrador de la regularización, pero que se acabó desechando, y no es un requisito hoy en día. Sin embargo, el president -en una entrevista en Onda Cero– ha hecho hincapié en que si será una condición necesaria acreditar que hay un “progreso” en el dominio del catalán, para renovar el permiso de residencia pasado un año desde la regularización.
Illa ha defendido la medida como una demostración de “arraigo” que ayuda a la “integración” en la sociedad, y a la vez como una “señal de respeto” hacia los catalanes por querer aprender su lengua. Asimismo, ha recordado que no es un requisito further, sino que este ya está en vigor y que no hay motivo para modificarlo.
En esta misma línea, ha recordado que desde el Govern se están creado nuevas plazas en cursos para aprender catalán y se están poniendo “muchos recursos” a disposición de las personas interesadas en ello.
“No me gusta el burka”
A raíz de que el ayuntamiento de Lleida llevará al pleno del municipio una propuesta de ordenanza para prohibir el burka y el niqab en espacios públicos, Illa se ha mostrado muy contundente: “No me gusta el burka”.
Ante la polémica que ha suscitado esta medida en el pasado, ya se intentó debatir en el Congreso por iniciativa de Vox, el president la ha desmarcado de postulados “racistas” e “islamófobos”. Considera que la medida está estructurada alrededor del “civismo” y de la “convivencia”, además de que protege la “libertad religiosa”.
Defiende que como se recoge en la ordenanza es “lógico” que la gente no vaya “con el torso desnudo” ni con “la cara tapada” cuando va por la calle.
Al mismo tiempo, el líder socialista ha querido quitarle hierro al asunto argumentando que cuando él pasea por Catalunya no ve “gente con burka”.
Eduard Rivas
Illa sabía que lo estaban investigando desde hace “algunas semanas”
Otra de las carpetas abiertas para el president de la Generalitat es la de su jefe de gabinete, Eduard Rivas. Tal y como se dio a conocer ayer, Rivas está siendo investigado por los Mossos d’Esquadra en el marco de una trama de presunta malversación de fondos cuando aún period alcalde de Esparraguera.
El president ha confesado que él period conocedor de la situación de su asesor desde hacía “algunas semanas”, cunado él mismo se lo comentó. Pero no quiso hacerlo público al tratarse de una investigación que está bajo secreto de sumario.
De todos modos, y como ya expresó ayer la portavoz del Govern, Sílvia Paneque, Illa mantiene su “máxima confianza” en Rivas y cree que la investigación se va a resolver de forma “satisfactoria” para su asesor.
También ha querido poner en valor su actitud de “colaboración” y la predisposición de su jefe de gabinete para resolver cuanto antes la situación, que es “lo más importante” para el president.
Sin embargo, ha querido dejar clara su posición ante casos de corrupción y ha afirmado tener “estándares muy estrictos” respecto a la ética. Mantiene que apartará a cualquier persona de su equipo que no cumpla con ellos.
