
Pasa cada lunes desde hace ocho semanas. Distintos mensajes, el mismo mosqueo colectivo: “No tengo palabras para describir la repugnancia que me ha producido el último capítulo de Euphoria”. “¿Creéis que Sam Levinson se ha inventado la secuencia de Cassie a lo Godzilla solo para construir unas tetas gigantes de Sidney Sweeney?”. “Que alguien encierre a Sam Levinson” o “esto es lo que escribiría un chaval de 17 años que nunca ha follado” son algunas de las reflexiones que se han hecho virales frente a la deriva incoherente de la tercera temporada de la serie dirigida y escrita por Levinson.