La Unión Europea y el bloque suramericano Mercosur —compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— implementan a partir de este viernes 1 de mayo un controvertido acuerdo de libre comercio, cuya negociación duró más de 25 años.
“Hoy, el acuerdo UE-Mercosur comienza a aplicarse provisionalmente. Los beneficios son reales y visibles a partir de ahora”
La propuesta supone la creación de un mercado de 700 millones de consumidores en el que se eliminarán más del 90% de los aranceles actuales, algunos de forma inmediata.
“Hoy, el acuerdo UE-Mercosur comienza a aplicarse provisionalmente. Los beneficios son reales y visibles a partir de ahora. Los aranceles comienzan a bajar. Las empresas están obteniendo acceso a nuevos mercados. Los inversores tienen la previsibilidad que necesitan. La aplicación provisional mostrará los beneficios tangibles del acuerdo”, manifestó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una publicación en redes sociales.
Junto al presidente del Consejo Europeo, António Costa, la líder de la Comisión Europea se reunió este viernes telemáticamente con los cuatro líderes de Mercosur.
El pacto, valorado en 22 billones de dólares, fue firmado el pasado 17 de enero durante una reunión de los países de América del Sur.
Los partidarios europeos del acuerdo, entre ellos Alemania y España, afirman que ayudará a compensar el impacto de los aranceles impuestos por el mandatario estadounidense, Donald Trump, y a reducir la dependencia de China en materia de minerales críticos.
Además, esperan que el mayor acuerdo de la UE en materia de reducción de aranceles, beneficie rápidamente a los exportadores, de modo que cuando la Asamblea Basic de la UE vote sobre la medida, quizás dentro de un par de años, las ventajas sean evidentes.
Los detractores de la propuesta, entre los que se encuentra Francia, argumentan que el pacto aumentará las importaciones a bajo precio de carne y azúcar, lo que perjudicará a los agricultores nacionales.
Ante esta preocupación, Bruselas pactó medidas de salvaguarda, como con la posibilidad de suspender temporalmente las ventajas arancelarias a productos como la carne de vacuno, de pollo, el azúcar, los huevos o los cítricos.
La Comisión Europea deberá evaluar si toma estas medidas en caso de que las importaciones de los productos agroalimentarios aumenten un 5% sobre la media de tres años y, al mismo tiempo, los precios de importación se sitúen un 5% por debajo del precio en la UE.
La vigencia del pacto está sujeta a la aprobación del Parlamento Europeo, que votó en enero a favor de impugnarlo ante el Tribunal de Justicia de la UE, en una acción apoyada por la Izquierda Europea y los grupos de extrema derecha, algunos eurodiputados del Partido Popular Europeo (principalmente los polacos), los eurodiputados franceses de todos los grupos y los los ecologistas —quienes aseguran que la iniciativa incrementará la destrucción de la selva tropical—.
No obstante, el tribunal podría tardar hasta dos años en dictar sentencia, por lo que la Comisión Europea decidió aplicar provisionalmente el acuerdo.
Si el Parlamento Europeo lo rechaza, el acuerdo comercial dejará de aplicarse, aunque la Comisión Europea se ha mostrado convencida de la legalidad del pacto y de la posibilidad de implementarlo de forma provisional.
Leer tambiénLa UE aplicará temporalmente acuerdo con Mercosur: ¿a qué productos se plantea la reducción arancelaria?
Sectores beneficiados por el acuerdo
Las principales exportaciones desde la Unión Europea hacia los países de Mercosur provienen del sector automovilístico, vinícola, farmacéutico y tecnológico, que a partir de este viernes comenzarán a gozar de una notable reducción de los aranceles para comercializar sus productos en Sudamérica.
El impuesto del 35% para la industria automotriz se reducirá progresivamente hasta desaparecer por completo en 15 años para los vehículos de combustión y en 18 años para los eléctricos.
Las importadores de vinos, gravados con el 27%, gozarán de una eliminación complete de ese arancel en el octavo año, si bien los espumosos de gama alta quedan exentos a partir de hoy y los vinos de gama baja deberán esperar hasta los 12 años.
Asimismo, el impuesto del 20% sobre las importaciones europeas de maquinaria se eliminará en un lapso máximo de 15 años.
Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.
Desde el otro lado del Atlántico, las exportaciones principales se agrupan en el sector agroalimentario, por lo que la UE estableció cuotas para 21 productos de esa industria.
Así, los países sudamericanos podrán enviar 99.000 toneladas al año de carne de vacuno a un arancel del 7,5% —fuera de cuota deberán pagar hasta un 50% de impuestos—. La carne de pollo no pagará arancel de exportación para una cuota de 180.000 toneladas anuales.
Paralelamente, el azúcar de Brasil podrá exportarse libre de aranceles a la UE a una cuota de 180.000 toneladas anuales, mientras que el de Paraguay se limitará a ten.000 toneladas.
En el campo de los cítricos, la comercialización de limones estará libre de aranceles en siete años y la de naranjas y mandarinas, en 10.
La miel y los huevos tampoco pagarán tributo al entrar a la UE, a una cuota de 45.000 y 3.000 toneladas anuales respectivamente.
El Ejecutivo comunitario se comprometió a reforzar los controles fitosanitarios en las fronteras para asegurar que los alimentos que entran a la Unión Europea cumplen con las reglas comunitarias y evitar así una posible competencia desleal.
Leer tambiénEl Parlamento Europeo paraliza el acuerdo UE – Mercosur y lo remite al máximo tribunal
Acuerdos para capear las políticas de la Casa Blanca
Al margen de los efectos económicos del acuerdo UE-Mercosur, la entrada en vigor del pacto sirvió a los firmantes para demostrar su confianza en los mecanismos de cooperación internacional.
“Un sistema multilateral resiliente se sustenta en acuerdos ‘ganar-ganar’ como este, fundamentados en reglas, valores e intereses compartidos”, afirmó en redes sociales el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
En la misma línea, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó a inicios de semana un decreto para validar el acuerdo dentro de sus fronteras, tras asegurar que se trata de una respuesta a los aranceles unilaterales impuestos por la Casa Blanca.
“Nada mejor que creer en el ejercicio de la democracia, en el multilateralismo y en las relaciones cordiales entre las naciones”, manifestó Lula en una ceremonia en la capital. Brasil es, con diferencia, la mayor economía del Mercosur, con un producto inside bruto estimado en más de 2,3 billones de dólares en 2025.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, la UE ha concretado acuerdos comerciales con India, Indonesia, Australia y México.
Bruselas ha estimado que el acuerdo con Mercosur impulsará el PIB comunitario en un 0,05% en 2040, mientras que el acuerdo con India, al que la UE ha denominado “la madre de todos los acuerdos”, podría añadir un 0,1% al PIB, según el Instituto Kiel para la Economía Mundial.
Leer tambiénEntra en vigor provisionalmente el acuerdo UE-Mercosur: ¿qué medidas empiezan a regir?
Con Reuters, EFE y AP
