Coincidiendo con el primer aniversario del apagón que dejó sin suministro eléctrico a la Península Ibérica, y tras la junta normal de accionistas, el consejo de administración de Endesa ha aprobado este martes el nombramiento de un nuevo consejero delegado, el italiano Gianni Armani, que releva, de esta manera, y como estaba previsto, a José Bogas, el histórico ejecutivo de la energética, que ha ocupado dicho cargo en los últimos 12 años y ha dedicado a la compañía 44 años de su trayectoria profesional. No obstante, Bogas no deja la firma, sino que ha sido nombrado consejero no ejecutivo “otro externo”, lo que ha dado pie al rumor de que será nombrado en su día presidente no ejecutivo, en sustitución de Juan Sánchez-Calero. Tras el acuerdo del consejo, la sociedad ha enviado un hecho relevante anunciando el nombramiento a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El nuevo consejero de Endesa, controlada en un 70% por Enel, dirigía desde 2023 la filial de redes del grupo italiano, Enel Grids e Innovation y period miembro de su consejo de adminstración. Licenciado en ingeniería eléctrica en La Sapienza, de Roma, completó sus estudios de administración de empresas y gestión financiera con un MBA en el MIT de Boston. Desde diciembre de 2024 es presidente de Elettricità Futura,la principal asociación del sector eléctrico italiano.
En su etapa anterior a Enel, Armani fue CEO y director normal de Iren SpAy dirigió la multi-utility cotizada en la Bolsa italiana y director de Estrategia, Regulación y Enterprise Growth en A2A y presidente y CEO de Anas SpA, liderando la compañía hacia su incorporación al Grupo Ferrovie dello Stato Italiane.
En su último discurso como consejero delegado, y en relación al cero eléctrico de hace un año, Bogas ha atribuido lo ocurrido, entre otras razones, a “una programación insuficiente de generación síncrona [por parte del operador del sistema, Red Eléctrica] para garantizar la estabilidad del sistema en determinadas zonas, especialmente en el suroeste peninsular”. El CEO de Endesa, filial de la italiana Enel, ha recordado que la generación renovable, muy abundante ese día, “no podía participar activamente en el control de tensión” porque el marco operativo vigente, “responsabilidad de la CNMC y denunciado reiteradamente por REE, no contemplaba todavía su plena integración en la gestión de los servicios dinámicos de tensión”. Las variaciones rápidas de la producción eólica y photo voltaic “terminaron afectando al equilibrio del sistema, con desconexiones en cascada”.
En su discurso, Bogas ha hecho alusión al alud de expedientes sancionadores abiertos en las últimas dos semanas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC): uno de ellos a Purple Eléctrica, por infracción muy grave por presunto incumplimiento de sus funciones como operador, y otros 55 a distintas generadoras eléctricas, de los cuales, 18 corresponden a la filial de generación eléctrica y uno a la asociación nuclear Ascó-Vandellós, centrales controladas por Endesa. Según ha desvelado Bogas, se trata de incidencias en los dos años anteriores al cero eléctrico, “si bien, no evalúan la operativa de dichas instalaciones en la jornada del apagón”. Por tanto, según sus palabras, se trata de un ejercicio necesario desde el punto de vista regulatorio, “pero no contribuye a esclarecer las causas ni a determinar las responsabilidades de lo ocurrido ese día”. En este sentido, insistió supostura: “Dicho día todas nuestras centrales operaron correctamente”.
“Desde entonces -según sus palabras-, el sistema opera con una mayor presencia de tecnologías síncronas, lo que refuerza la estabilidad y seguridad del suministro”. El management de tensión seguirá siendo un reto, en su opinión, y que todas las tecnologías contribuyan a la misma, según Bogas. El día del suceso, según Bogas, se registraron variaciones de tensión de gran amplitud, superándose el umbral de 420 kV, el que se considera regular en el resto de Europa.
La nuclear, necesaria
Bogas dedicó una parte de su discurso a defender la energía nuclear, para la que, en su opinión, no hay una alternativa de sustitución “sin consecuencias” y apeló al pragmatismo. A este respecto, no defendió mantener la nuclear “indefinidamente”, sino posponer determinados cierres y realizar una transición ordenada, ya que estas centrales “desempeñan un papel estratégico” y contribuyen a la estabilidad del sistema”. Según Bogas, el cierre completo del parque nuclear implicaría “un incremento del precio de la electricidad de unos 13 euros/MWh, un 20% sobre los niveles actuales. A ello se sumaría, ”el impacto en los objetivos climáticos”.
En presencia de los miembros del consejo, y junto al vicepresidente de Endesa y consejero delegado de Enel, Enel, Flavio Cattaneo, Bogas prometió “seguir apoyando a esta compañía”, como consejero, tras mostrar su agradecimiento agradecimiento a los trabajadores de Endesa y a los presidentes de honor, Manuel Pizarro y Rodolfo Martín Villa.
La junta ha aprobado los resultados del año pasado, cuando se registró un beneficio ordinario neto de 2.351 millones de euros, un 18% más que el año anterior. Y ha respaldado el dividendo propuesto por el consejo, que aumenta un 22%, al pasar de 1,3 euros por acción a 1,58 euros. Bogas ha destacado que, desde que asumió el cargo de CEO, la rentabilidad de la acción ha aumentado el 361%, el doble que el rendimiento medio del Ibex. El grupo realizó el año pasado inversiones de 3.155 millones, un 55% más que en 2024, y ha aprobó en febrero un nuevo plan estratégico prevé inversiones de 10.600 millones de euros, un 10% más que en el plan anterior, el 80% destinado a redes y renovables
Por su parte, el presidente de Endesa, Juan Sánchez-Calero, aludió al “entorno de incertidumbre” derivado del conflicto de Irán” que “perturba el mercado”, ha encarecido los precios del fuel y sus consecuencias “son difíciles de determinar”. En este sentido, Bogas recordó que no es la primera vez que se enfrentan “a una situación semejante”, en alusión a la Guerra de Ucrania, pero ahora, “España tiene un aventaja estratégica con su creciente capacidad renovable”, lo que ha permitido contener los precios de la electricidad, pues solo el 15% de las horas ha marcado el precio el fuel en el mercado mayorista.
