El Gobierno ha tachado este lunes de “estupidez” y “calumnia” las palabras del presidente del Partido In style y jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, sobre la situación judicial del expresident Carles Puigdemont y la acusación al Ejecutivo central de “ralentizar” su sentencia para tratar de alargar la legislatura.
En una entrevista con La Vanguardia, el líder del PP sostiene que el Gobierno de Pedro Sánchez, a su juicio, está “ralentizando la decisión del Tribunal Constitucional para tener al señor Puigdemont cercado judicialmente y lo dosifica para intentar acabar la legislatura”. Feijóo apunta también en relación con Junts que “Sánchez les ha utilizado para tener sus votos y a la figura de Puigdemont”.
Ha sido el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, quien ha desmentido las afirmaciones del líder del PP. “Está entre la estupidez y la calumnia”, ha aseverado en una entrevista en RAC1 en la que ha recordado que su Gobierno ha impulsado la ley de Amnistía y que “todo lo que ha hecho es para que entre en vigor lo antes posible y para que alcance a todas las personas”.
Todavía está pendiente la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de Luxemburgo sobre las prejudiciales referentes al olvido penal, cuya resolución el Gobierno espera que llegue “muy pronto”. Con todo, en la agenda pública del TJUE no figura ese asunto en el mes de abril. “Estamos pendientes de la sentencia del TJUE y eso no lo controla Pedro Sánchez”, ha agregado el titular de Asuntos Exteriores.
Tras el informe favorable del abogado general de la Unión Europea del pasado mes de noviembre –”muy claro” y contundente, según Albares–, se especuló con la posibilidad de que la sentencia llegara antes de Semana Santa, pero eso no ha sido así. El ministro considera que una vez el TJUE se pronuncie llegará la sentencia del Constitucional y que el Supremo no tendrá margen para esquivar la aplicación de la amnistía si el fallo avala la amnistía.
Por otra parte, Albares aprovechado para pedir a los populares cooperación en Bruselas para la consecución de la oficialidad del catalán en la Unión Europea, un hito que ha asegurado que “tarde o temprano será una realidad”. “No me cabe la menor duda que ha jugado un papel muy, muy importante” el PP en que el Gobierno tenga un diálogo bilateral con Alemania sobre la cuestión, ha afirmado en relación con las reticencias de Berlín a este asunto. ”[Feijóo] Pone toda la presión para que no salga adelante”, ha lamentado.
A juicio del ministro, hay unanimidad “de facto”, puesto que ningún estado veta el asunto y nadie se opone formalmente a ello. Con todo, se demora la decisión ya que los países piden más tiempo y explicaciones. Albares defiende que el coste económico de la medida no es elevado, una de las quejas del PP, si se tiene en cuenta que permitirá a diez millones de personas expresarse oficialmente en catalán en el ámbito europeo. “Es un tema de justicia, de legitimidad democrática y de reflejar la realidad de España en Europa”, ha concluido.
