“No debemos politizar la visita de BTS. No lo debemos hacer porque no tiene ese sentido”, dijo esta semana la presidenta Claudia Sheinbaum. El mensaje, sin embargo, llegaba cuando el Gobierno mexicano ya se había involucrado desde distintos frentes en la visita del grupo en el país. Sheinbaum había intercedido, a través de una carta, para que su homólogo surcoreano consiguiera que se agregaran conciertos a la gira en el país, y recibió esta semana a los siete integrantes en Palacio Nacional. Este último acercamiento ha sido aplaudido por los followers que acudieron el miércoles al Zócalo a saludar a sus ídolos y criticado desde la oposición, otros colectivos y un sector del propio ARMY.
La Secretaría de Cultura anunció la visita de BTS al Palacio como símbolo de la relación de amistad con Corea del Sur. “Te invitamos a darle la bienvenida a México a BTS. La banda estará saludando a sus followers”. Sin embargo, el ARMY respondió con un comunicado que pedía no politizar la presencia del grupo formado por Jin, Suga, J-Hope, RM, Jimin, V y Jungkook. “Nos dirigimos respetuosamente a la presidenta Claudia Sheinbaum para expresar nuestra postura ante el uso de artistas y espacios culturales que pueden interpretarse con fines políticos. Reconocemos y agradecemos el interés en apoyar este tipo de eventos; sin embargo, como comunidad, no estamos de acuerdo en que se utilicen con este propósito”, firmaba el membership de followers.
A pesar de ello, acudieron al Zócalo 50.000 personas a tan solo horas del anuncio. “Fue algo impresionante: de una llamada en la mañana en menos de seis horas. Pero es eso nada más, no le carguemos de política porque no lo es. Es sencillamente, de mi parte, poder darle una alegría a las y a los jóvenes“, dijo la presidenta al día siguiente. Y agregó: “BTS junta más gente que la oposición. La marea rosa ya quisiera algo así”.
La cita en Palacio Nacional incluyó algo inusual: el grupo se asomó desde un balcón del edificio. Un día después, Sheinbaum dio a conocer que BTS aceptó una invitación para volver a México en 2027. “Es una buena noticia para todas y todos los que quieren a este grupo”, dijo el jueves. Ese día también pidió no politizar la visita, en lo que parecía una respuesta al comunicado de BTS, y a los reclamos de colectivos de madres buscadoras. Yoltzi Martínez, del colectivo Raúl Trujillo Herrera, denunció luego de la cancelación de una mesa de diálogo con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez: “¿Por qué con los BTS sí se reunió? Nada en contra, su música es genial, pero una música no nos regresa a los desaparecidos”, dijo a los medios de comunicación.
Algunas followers se han unido al reclamo de no mezclar la política con la música. “BTS ha actuado en actos diplomáticos durante mucho tiempo y no está mal que se reúnan con Claudia Sheinbaum. Sin embargo, al analizar el contexto precise del país con la violencia, los desaparecidos y las acusaciones graves a altos funcionarios, parece que se haya utilizado justo ese momento que ellos acudieran a Palacio Nacional. Tal vez la política mexicana sí los está tratando de tomar como para formar un distractor. Yo lo percibo así”, ha dicho la fanática Estrella Soria, de 23 años, a EL PAÍS este jueves en el primer concierto de BTS en el Foro GNP.
Muchas otras, sin embargo, no ven con malos ojos los acercamientos del Gobierno con los followers. “No es la primera que se utiliza a BTS como un instrumento político, ellos mismos saben que lo son tanto en Corea como fuera. Nosotras como followers debemos ser conscientes de que los traiga quien los traiga, cada quien debe tener su postura hacia el Gobierno bien definida y que este tipo de cosas no interfieran en la crítica que tiene cada quien”, opina Valeria Bacasegua (Michoacán, 25 años). Coincide Mariana León, de 22 años, originaria de Hermosillo, Sonora: “No creo que esté politizado. La visita se anunció desde enero y ellos simplemente aceptaron la invitación, como han hecho otras veces. En Estados Unidos se reunieron con el presidente Biden”.

BTS se eleva a la diplomacia
La atención hacia los followers de BTS empezó desde enero, cuando Sheinbaum solicitó al Gobierno de Corea del Sur más fechas para los conciertos de la banda en México. Explicó que un millón de jóvenes buscó asistir a los conciertos frente a una oferta complete de 150.000 boletos. Entonces la presidenta envió una carta al presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung. La respuesta llegó un mes después, en la que Lee explicó que no había forma de intervenir en la agenda del grupo, que es gestionada por una empresa privada. Sí ha sido el presidente surcoreano, sin embargo, quien ha conseguido la visita de BTS con la presidenta. “Quiero públicamente agradecer al presidente de Corea del Sur porque sin él esto no hubiera sido posible”, informó.
Pero el ARMY mexicano tuvo antes otro acercamiento con el Gobierno por la venta de las entradas a los conciertos del 7, 9 y 10 de mayo. La molestia estalló cuando Ticketmaster anunció la preventa sin revelar precios ni el mapa oficial, y continuó por la reventa que acaparó un buen porcentaje de boletos para ofrecerlos por hasta 300.000 pesos. La Procuraduría del Consumidor, encabezada por Iván Escalante, sancionó con más de cinco millones de pesos a la boletera tras la oleada de reclamos y 47.000 correos electrónicos que recibió su dependencia.
El ARMY no es solo un fandom, sino una comunidad que más de una vez ha demostrado que su poder de convocatoria y organización puede estirarse hasta acciones que escapan lo estrictamente musical. Han transformado también las dinámicas de consumo de productos y cultura coreana en México. En el Centro Cultural Coreano en México, dependiente de la embajada surcoreana, el 90% de los asistentes son followers del Okay-pop. Y el mercado no deja de crecer. Según Spotify México, el consumo del género ha aumentado más de un 500% en solo cinco años. Siete de cada diez oyentes tienen menos de 29 años y unos 5.000 escuchan el género hasta por 11 horas cada día. El país también se ha convertido en emisor de turistas: hasta 100.000 mexicanos viajan cada año a Corea del Sur, prácticamente la mitad motivados por conciertos y sitios emblemáticos del Okay-pop. Corea ocupa el lugar 25 entre los destinos más visitados por mexicanos en el extranjero.

