
Las tres denuncias por agresión presentadas contra el actor Juan Codina (Madrid, 58 años) han sido archivadas por una jueza de Madrid porque la descripción ofrecida por los exalumnos del intérprete “impide otorgar la necesaria credibilidad”, según la magistrada. Esta ve “sorprendente” que las conductas atribuidas al fundador de la escuela de teatro Estudio Juan Codina “no se hayan denunciado durante años”. Según el auto —adelantado por el diario Abc y al que ha tenido acceso EL PAÍS—, “no se aportó ni un solo razonamiento para justificar esta dilación en el tiempo”.
Este caso saltó a la luz en noviembre de 2024, cuando la actriz Miranda Yorch (HIT, Escape), antigua alumna del Estudio Juan Codina de Madrid, denunció en redes sociales que Codina (32 años mayor), la había violado durante el curso 2019-2020, cuando ella tenía 19 años y él 51. La dirección de la escuela despidió al actor inmediatamente.
La denunciante es una mujer transexual que en el momento de los hechos tenía físicamente apariencia de hombre, señala el auto. “La denunciante refiere en su declaración judicial que esa noche había bebido dos o tres copas de alcohol y había fumado un porro; en un momento dado accedió al cuarto de baño para refrescarse y, estando allí, entró el investigado, el cual comenzó a ‘comerle el cuello’ y ‘besarlo en la nuca’, tras lo cual tiró de él, metiéndolo en una de las cabinas y cerró con pestillo”.
“Una vez dentro de la cabina, mantuvieron relaciones sexuales, estando ambos desnudos, se realizaron ambos, al menos, una felación cada uno y, además, el investigado lo penetró, al menos, en dos ocasiones analmente, una estando el denunciante tumbado encima del retrete y otra estando de pie. La denunciante manifiesta que no mostró resistencia ni oposición a la agresión de la que fue objeto porque estaba en estado de shock y que si no ha denunciado con anterioridad estos hechos es por temas de salud y porque no se sentía preparada para hacerlo”, añade el auto.
También en noviembre de 2024, Yorch y otro exalumno aseguraron a EL PAÍS haber sufrido violencia sexual por parte del actor. Ambos explicaron que Codina —ganador de un premio Max en 2013 y otro de la Unión de Actores y Actrices de 2019— se aprovechó de su posición como director en la escuela para agredirlos sexualmente durante las fiestas de fin de curso de sus promociones. En aquel entonces, Codina no respondió a las llamadas ni mensajes de este diario para conocer su versión. Tampoco contestó a EL PAÍS su representante.
La jueza de Instrucción número 20 de Madrid, Adelaida Medrano Aranguren, explica, sin embargo, que la denunciante comenzó un nuevo curso en la escuela de Codina después de la presunta agresión sexual. Y que inició con él, desde octubre de 2019 hasta marzo de 2020, una relación. El auto recoge que no se da la “necesaria credibilidad”, al considerar que “no parece verosímil que quien ha sido víctima de una agresión sexual despliegue, a continuación, y durante meses, una relación consentida con el agresor”. El tiempo transcurrido hasta que denunció los hechos —25 de noviembre de 2025—, para la magistrada Medrano, “en nada refuerza” su versión. El documento indica “que dicho retraso ha hecho imposible la toma de restos y vestigios biológicos a efectos de su análisis y cotejo”.
En definitiva, tras la investigación, la jueza afirma que solo ha podido encontrar “dos versiones contradictorias entre agresor y agredida, sin que se haya encontrado ni un solo indicio que permita otorgar una mínima credibilidad a las manifestaciones de la denunciante”. Y señala que “ha resultado imposible hallar elementos mínimamente objetivos” que confirmen la versión de la denunciante.
“Delitos leves y prescritos”
Tras la primera denuncia, se interpusieron otras dos. Una por presunta agresión de Codina a una alumna, que afirmó que la pegó en una clase, entre finales de marzo y principios de abril de 2019. Unos hechos que integrarían “un delito leve de maltrato de obra, al no existir parte de lesiones”, y que estarían prescritos.
Una tercera alumna denunció que el actor la habría abrazado a ella y a su entonces pareja, y les habría intentado besar en la boca. Son, para la jueza, “unos hechos genéricos, en los que, precisamente, por su vaguedad no es posible apreciar la concurrencia de un ánimo libidinoso por parte del denunciado”. Por lo tanto, la magistrada duda “que haya provocado afectación psicológica en la víctima ni perjuicio a su libertad sexual”.
Sería, por tanto, “un delito leve que igualmente se encontraría prescrito por el transcurso de un año desde que el mismo se cometió y en el que, de nuevo, el tiempo transcurrido dificulta otorgar credibilidad a tales aseveraciones”.
El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.