
Termina el escrutinio. En la victoria de Juanma Moreno Bonilla resuena el ¡uy! de los goles que canta la grada y se escapan por milímetros. Para muchos, las andaluzas eran un duelo entre el alma moderada del PP y la que quiere tirarse al monte, con la imagen de Vox en el retrovisor. ¿Qué es lo que frena a Vox? ¿El perfil moderado de Moreno o la versión provocadora de Isabel Díaz Ayuso? Pero es una pregunta trampa porque, ¿frena a Vox convertirse en Vox? ¿No merece la pena plantear un proyecto propio, creer en él y defenderlo con consistencia? Quizás la atracción de lo macarra tenga que ver con la falta de poso y de proyecto. Es más sencillo sumarse al ruido que construir. Atacar al otro, que defender un plan propio y coherente.