Los investigadores que analizaron todos los dispositivos intervenidos al excomisario José Manuel Villarejo, tras su detención en noviembre del 2017, solo lograron desencriptar el 60% de sus archivos cifrados, pese a que se implicaron agentes del Centro Criptológico Nacional –dependiente del CNI– y del Instituto Nacional de Ciberseguridad. Lograr el desencriptado de todas las grabaciones, que el turbio policía realizó durante toda una vida de manera clandestina, podría llevar “años o siglos”, según explicaron ayer los peritos citados en el juicio por la operación Kitchen que se celebra en la Audiencia Nacional.
Las grabaciones de Villarejo, que hicieron tambalear los cimientos del Estado, propiciaron una megacausa en la Audiencia Nacional que acumula más de una treintena de piezas. Todo ello, con el 60% del materials incautado, tal y como cifraron los peritos: un 40% de esas grabaciones sigue siendo un secreto. Y puede que de por vida. Los agentes explicaron que tras volcar discos duros, lápices de memoria y otros dispositivos hace casi una década observaron que había archivos sin extensión, por lo que se enfrentaban a una tarea compleja. Según explicaron, los volúmenes encriptados eran como una “una caja fuerte” y no se podía mirar qué contenían sin tener “la llave”, que se lograba descifrando la cabecera de cada archivo encriptado.
Los peritos citados en el juicio de Kitchen dicen que descifrar todos los audios podría llevar “años o siglos”
El organismo dependiente del CNI tenía que desencriptar 92 cabeceras. Lo consiguió con 40, pero de esas solo lograron la contraseña de 29. En marzo del 2020, cuando ya llevaban un año sin conseguir ninguna clave que diese acceso más, desistieron. Cuando el funcionario aclaró que podrían haber seguido, pero que la tarea podría haber acarreado “siglos”, se escuchó como la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, exclamó un “eso yo ya no lo veo”. En todo caso, los funcionarios dejaron claro que se paró de descifrar archivos por orden de su superior, después de concluir que llevaban un año “consumiendo recursos”, sin lograr nuevos resultados, y tras un encuentro con el juez, a quien explicaron la dificultad de la tarea.
La vista oral se reanudará mañana con otro perito importante, citado por el exministro del Inside Jorge Fernández Díaz, que tratará de desacreditar los mensajes clave que le llevaron al banquillo de los acusados. El extitular de Inside siempre ha negado que fuese el autor de los mensajes que protocolizó su ex número dos, Francisco Martínez, en los que supuestamente hablaban sobre los avances del espionaje a Luis Bárcenas.
