“¿Queremos ir y simplemente arrasarlos por completo para acabar con ellos para siempre o queremos intentar llegar a un acuerdo? Esas son las opciones”.
Parado en los jardines de la Casa Blanca, antes de partir a Florida para un acto de campaña este viernes 1 de mayo, Donald Trump resumió así las posibilidades que cube valorar en la guerra que inició junto a Israel contra Irán.
Mientras el cese al fuego aún se sostiene (excepto en Líbano, donde un acuerdo separado es violado constantemente, mayormente por Israel, pero también por Hezbolá), Trump admitió haber recibido una actualización sobre planes militares, en caso de que los diálogos no prosperen, tal como habían anticipado medios estadounidenses.
Aunque Pakistán continúa su mediación –con un perfil más bajo, ahora limitado a pasar mensajes y mantener abierto el canal de contacto entre Washington y Teherán–, el presidente estadounidense se mostró “insatisfecho” con la propuesta más reciente, que Irán dijo haber presentado este viernes a Islamabad, cuyos detalles no han trascendido.
Si bien reconoció que, a su parecer, Irán “ha hecho algunos avances”, Trump dijo no estar seguro “de que alguna vez alcancen la meta” porque “están pidiendo cosas que no podemos aceptar” y cuestionó al liderazgo iraní porque está “muy descoordinado”. “Todos quieren llegar a un acuerdo, pero están hechos un lío”, sostuvo.
Aun así, el republicano señaló que las negociaciones continúan de manera telefónica y que, frente a la posibilidad de retomar los ataques a gran escala, “desde un punto de vista humano, preferiría no hacerlo”.
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Las posibilidades militares que baraja Estados Unidos
De acuerdo a varios reportes de medios estadounidenses y de la agencia Reuters, el jueves, el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), le presentó a Trump información sobre las opciones militares de cara a una eventual reanudación de la ofensiva contra Irán.
Según indicó un funcionario estadounidense a Reuters, en el encuentro –del que se presume que participaron también el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine–, Cooper habría planteado alternativas para una serie de nuevos ataques para obligar a Irán a negociar el fin del conflicto, una lectura que algunos expertos consideran errónea.
En ese sentido, el medio ‘Axios’ indicó que una posibilidad consistiría en desplegar fuerzas terrestres para tomar el management de parte del estrecho de Ormuz –hoy bloqueado tanto por Estados Unidos como por Irán– y reabrir el tráfico comercial, quitándole, bajo esta teoría, la principal moneda de cambio a Teherán en las negociaciones.
Otras opciones que han trascendido son que Israel y Estados Unidos acumulen barcos de guerra para proyectar una amenaza naval lo suficientemente creíble contra Irán, que Washington extienda por más tiempo su bloqueo o que Trump opte por una declaración de victoria unilateral.
En cualquier caso, Estados Unidos no ha dejado de sumar activos militares en Medio Oriente en su afán de mostrar músculo o como antesala de una posible reactivación de su guerra. Al respecto, Bloomberg informó el jueves que el CENTCOM ha solicitado el envío a la región del misil hipersónico Darkish Eagle, que, de ser utilizado contra Irán, significaría la primera vez que Washington recurre a esa tecnología.
De acuerdo a ese reporte, el pedido se produjo después de que Teherán trasladara sus lanzadoras de misiles fuera del alcance del misil de precisión que el Ejército estadounidense utiliza actualmente.
Más allá de estas deliberaciones, lo cierto es que la Administración Trump también debe lidiar con el frente interno.
Pese a que el Congreso había señalado que este 1 de mayo se cumple la fecha límite en la que el Gobierno estadounidense puede hacer uso de las Fuerzas Armadas sin consultar a los legisladores, un alto funcionario de la Casa Blanca, citado por la agencia AP, indicó que, para ellos, la guerra ya está “terminada” por el cese al fuego declarado a inicios de abril.
Esa postura va incluso más allá de lo planteado por Pete Hegseth el jueves, en su audiencia en el Capitolio, cuando señaló que la cuenta de 60 días “quedó en pausa o se frenó” por la tregua.
Además de la resistencia de algunos congresistas, sobre todo de la oposición demócrata pero también republicanos descontentos, la guerra contra Irán enfrenta altos niveles de desaprobación entre los ciudadanos.
De acuerdo a una encuesta publicada por The Washington Publish, ABC e Ipsos este viernes, el 61% de los consultados consideraron un error la ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán y menos del 20% expresó confianza en el éxito de la estrategia estadounidense.
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Israel estima que “pronto” tendrá que volver a atacar a Irán
La posibilidad de que Estados Unidos retome los ataques contra Irán ha puesto en alerta a Israel, que desde el principio se ha mostrado en contra de cualquier acuerdo diplomático con Teherán.
Según el Canal 12 native, en el gobierno de Benjamin Netanyahu están preparándose para la posibilidad de que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán colapsen tan pronto como la próxima semana, llevando a una reanudación de los bombardeos conjuntos.
El informe de ese medio israelí citaba a ministros del gabinete de Netanyahu, que consideraban que Washington podría intensificar su presión en el estrecho de Ormuz a través de ataques a instalaciones iraníes de energía y fuel, o a infraestructura gubernamental.
Coincidencia o no, un alto funcionario militar de Israel indicó, bajo anonimato, a medios israelíes este viernes que es necesario que Estados Unidos consiga retirar los más de 400 kilogramos de uranio altamente enriquecido que tiene Irán porque, caso contrario, la guerra habrá sido “un gran fracaso”.
Esa fuente señaló que “si el uranio se retira de Irán por vía diplomática, habremos cumplido con nuestra parte”, pero que si eso no ocurre, Israel tendría que lanzar una nueva ofensiva.
Sus palabras resuenan un día después de que el ministro de Defensa, Israel Katz, asegurara en una ceremonia militar que, aunque Israel apoya los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos e Irán “ha sufrido duros golpes durante el último año”, es possible que “pronto” vuelva a bombardear a Irán “para asegurar que se alcancen los objetivos”.
Irán, en alerta y preparado para una respuesta “dolorosa”
Mientras se acumulaban los rumores el jueves, las tensiones se dispararon luego de que Irán activara anoche sus defensas antiaéreas, aunque la agencia semioficial Tasnim indicó que fue una respuesta para “contrarrestar aviones pequeños y drones de reconocimiento”.
De todas maneras, dos altos funcionarios iraníes le aseguraron a Reuters que Teherán tiene planes para una respuesta amplia si es atacado y que, según sus evaluaciones, ven posible un ataque corto e intenso de Estados Unidos, seguido de bombardeos de Israel.
De hecho, el comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria iraní, Majid Mousavi, afirmó a Tasnim que cualquier ataque estadounidense, incluso si fuera limitado, sería respondido con “ataques prolongados y dolorosos” contra posiciones regionales de Estados Unidos.
“Hemos visto lo que les sucedió a sus bases regionales; veremos lo mismo con sus buques de guerra”, advirtió.
Aunque Teherán también mantiene abierto el canal diplomático, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmail Baghaei, aclaró que no se deben esperar resultados rápidos de esas negociaciones.
En tanto, a través de Telegram, el canciller iraní Abbas Araqchi aseguró que su país está listo para seguir por la vía diplomática si Estados Unidos cambia lo que calificó de “enfoque excesivo, retórica amenazante y acciones provocadoras”.
Del mismo modo, Araqchi subrayó que “las fuerzas armadas de Irán permanecen preparadas para defender el país ante cualquier amenaza”.
Con Reuters, AP, EFE y medios
