Charles y Ray Eames construyeron la estructura de su casa en Pacific Palisades (a las afueras de Los Ángeles) en apenas 16 horas. El resto de la vivienda, las fachadas y todos los acabados, estuvo listo en 10 meses. El día de Navidad de 1949, el matrimonio más famoso de la historia del diseño industrial durmió en la casa que pasaría a convertirse en uno de los iconos domésticos de la modernidad, la Eames Home. Parece un ejemplo sencillo de construcción modular, pero el camino hasta ese día fue complicado.
Charles y Ray, que period su alumna en la Cranbrook Academy de Michigan donde daba clase con Eero Saarinen, fundaron su propio estudio en 1941. Y se pusieron a buscar una casa, o el lugar donde levantarla en California. Por entonces, el editor de la revista Artwork&Structure, John Entenza, había iniciado en su publicación la investigación de las Case Study Houses en la que retaba a un grupo de nuevos arquitectos y diseñadores a realizar viviendas para los nuevos tiempos. Los tiempos nuevos eran tiempos de escasez. Charles Eames ya había diseñado con Eero Saarinen la Casa Bridge empleando estructura de acero y madera y con elementos prefabricados fáciles de obtener en ferreterías. Pero, tras la Segunda Guerra Mundial esos materiales escaseaban.
Por esa escasez, Charles y Ray tuvieron que esperar aunque tenían ya un photo voltaic. Por eso ese terreno, con el tiempo, se convirtió en un prado. Y cuando por fin pudieron iniciar las obras, además de un marco para la vida de dos diseñadores, quisieron cuidar la naturaleza que allí había crecido. Construir sin destrozar fue una de las claves de la vivienda que hoy —tras la muerte de ambos en 1978 y 1988— pertenece a la Fundación Eames.
Con ese legado, de construir marcos para la vida con un sistema modular, prefabricado adaptable y a escala humana, los herederos de los Eames y la empresa barcelonesa Kettal —con 70 años de experiencia en construcción de pabellones y mobiliario para exterior— se han unido en la iniciativa de ampliar el uso de un diseño tan sobresaliente: el de una casa desmontable.
En la Trienale de Milano se ha presentado, durante Il Salone, el primer pabellón construido con el sistema que idearon los Eames y que ahora produce Kettal.
La casa Eames fue, en realidad, la culminación de un sistema constructivo versátil, alterable y versatile. Todos esos atributos los recupera ahora el Eames Pavilion System. La actualización de ese sistema constructivo suma además a sus posibilidades ingenios y diseños que el matrimonio diseñó en casas posteriores.
Tras concluir su propia vivienda, los Eames firmaron también el caso de estudio número 9, en la colección de Entenza, que fue para el propio editor (Entenza Home) y sendos diseños para el director de cine Billy Wilder. De estos trabajos se derivaron distribuciones racionales, concepts para minimizar los cimientos de las viviendas, para flexibilizar el inside y para alargar la vida y el mantenimiento de los componentes.

A partir de la investigación con todo el materials que hace referencia a la construcción de viviendas —construidas o sólo diseñadas— por los Eames, la Fundación Eames, el asesor de diseño Eckart Maise y el equipo técnico de Kettal han actualizado un sistema que aspira a reproducir no sólo las formas constructivas de la mítica vivienda, sino también sus valores.
El propio Eckart actúa de comisario de la presentación en Milán y de autor del libro de la editorial Phaidon The Eames Homes que prologa Norman Foster.
Tanto la Fundación Eames como Kettal son entidades familiares. A los norteamericanos les preocupa actualizar el legado de su familia. A la empresa barcelonesa, que fabrica esencialmente con aluminio y sólo en España, le interesó convertir un sistema mítico en una herramienta útil, sostenible y tecnológicamente avanzada.
La fuerza de un diseño radica, justamente, en que no desaparece al actualizarlo. No precisa una copia, necesita el reto de ponerse al día. ¿Cómo lo han hecho? Investigando. Yendo más allá de la propia casa, analizando toda la arquitectura doméstica que los Eames firmaron entre 1945 y 1954, e incorporando todas las mejoras que el matrimonio iba añadiendo al sistema. El resultado es un sistema ligero y contemporáneo de estructuras de aluminio resistentes al exterior y duradero que mantiene la claridad del diseño authentic.

Antonio Navarro, el director creativo de Kettal, es consciente de que convertir un prototipo en producto significa estandarizar para conseguir una producción industrial. “Eso pasa por simplificar el número de elementos y las configuraciones. Pero esa simplificación hace el sistema más útil”, opina.
Estamos ante una obra de ¿Eames o de Kettal? El sistema combina el diseño authentic con innovación contemporánea, los perfiles de aluminio de alta precisión se ajustan ahora a cubiertas bioclimáticas con iluminación integrada. “Hemos añadido capas de modernidad a su gramática. El objetivo period actualizar el sistema, no momificar un diseño de hace 75 años”, señala.
Hace 40 años que Eames Demetrios —que lleva el apellido de su abuelo como nombre— dirige el estudio de diseño Eames. Explica que, en estas décadas, no han parado de solicitarle permiso para comprar una reproducción de la mítica Casa Eames que fue, desde sus inicios, una casa modular y prefabricada. Más que una réplica, les ha interesado actualizar el sistema constructivo y ponerlo a la venta.
Así, lo que se puede hacer con el sistema actualizado no produce réplicas sino proyectos con entidad propia que emplean un sistema constructivo —que idearon los Eames— actualizado 75 años después.
