
En el juicio por la muerte de Diego Maradona (1960-2020), los testigos que declararon este jueves avalaron las hipótesis que sostienen la acusación contra siete profesionales de la salud. “Ellos mataron al padre de mi hijo”, aseguró ante el tribunal Verónica Ojeda, expareja del Pelusa y madre de su hijo menor. También dio testimonio un médico del barrio donde Maradona cumplía internación domiciliaria: “La habitación estaba muy desordenada, dejada, sucia […] Menos elementos médicos había cualquier cosa”, describió Colin Campbell la situación que encontró cuando, aquel 25 de noviembre de 2020, fue convocado de urgencia para intentar reanimar al Diez.