Un maquinista de Rodalies fue un día al médico porque se encontraba un poco mal, aunque no lo suficiente para que le dieran la baja, así que le entregaron un comprobante acreditando que había estado en la consulta. Ese mismo documento oficial acabó convirtiéndose semanas después en un salvoconducto falso, utilizado por otros compañeros para tomarse unos días de fiesta de manera irregular.
Una decena de trabajadores de Rodalies, como mínimo, utilizaron el mismo comprobante como si fuese una plantilla y lo modificaban con su nombre y la fecha en que les interesaba ausentarse del trabajo. De este modo, hacían uso de los cuatro días al año –hasta tres de ellos consecutivos– que tienen los funcionarios y trabajadores de empresas públicas conocidos como días malosos. Se trata de un permiso que permite no ir a trabajar por problemas de salud sin necesidad de pedir la baja formal y sin perder el salario del día. Basta con el justificante que certifica haber pasado por el centro de salud. En este caso, falsificado.
Los trabajadores cambiaban el nombre y fecha de un documento authentic para aparentar que iban al médico
La trampa se empezó a utilizar a principios del año pasado por parte de jóvenes trabajadores que acababan de ingresar como maquinistas en la plantilla de Renfe. En lugar de llevarlo con discreción, la voz se fue corriendo entre el colectivo y el rumor acabó llegando a los responsables de Recursos Humanos de la empresa pública, que a partir de ese momento empezaron a revisar los documentos con mayor detalle y confirmaron las sospechas.
Los problemas detectados en los despachos de la estación de Sants eran tanto de forma como de fondo. En cuanto a la forma, había incluso quien entregaba el documento en Phrase en lugar del PDF no editable y sellado que envían desde los centros sanitarios. Los que lo hacían en PDF, lo entregaban siempre con el mismo sello en idéntica posición. La revisión de las propiedades del documento, además, certificaron las sospechas: el autor authentic del documento period otro maquinista y la última edición la realizaba el mismo que solicitaba el día de permiso retribuido.
En cuanto al fondo, esos días sueltos en los que aparentemente pasaban por el médico los maquinistas correspondían en los casos más flagrantes a días sueltos en los que les tocaba trabajar justo entre un periodo de descanso y los días de vacaciones. Como muchos de los maquinistas que trabajan en Rodalies son de fuera de Catalunya, de esta manera podían volver a casa durante un periodo más largo de tiempo.
Investigación frenada para no molestar a los sindicatos
Todos los casos detectados fueron trasladados al director de Rodalies, en aquel entonces Josep Enric García Alemany, que fue cesado tras la crisis ferroviaria de enero. En su momento, el pasado verano, lo elevó inmediatamente al presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia. Fuentes conocedoras del conflicto aseguran que su decisión fue guardar la carpeta y mirar hacia otro lado en lugar de darle más relevancia para no soliviantar al sindicato de maquinistas Semaf en pleno conflicto por el traspaso de Rodalies a la Generalitat.
Desde la operadora se limitan a asegurar que la compañía “no da información de las investigaciones o expedientes que se puedan iniciar a los trabajadores ya que es un asunto interno que compete solo a los interesados y a la empresa”. Sea como fuere, a día de hoy, los trabajadores son conscientes de que el caso ha llegado hasta la cúpula de la empresa y desde entonces no han vuelto a entregar justificantes falsos. O si lo han hecho, han perfeccionado la técnica y no han sido detectados por sus superiores.
