En marzo de 2020 la pandemia encerró a la población en sus casas. Muchos eran jóvenes que jamás habían salido de fiesta o que se habían quedado con ganas de repetir. Tuvieron que pasar tres años para que se decretase el fin de la disaster sanitaria, un tiempo en el que se creó el caldo de cultivo social que ha marcado el éxito precise de la música electrónica más dura, un estilo conocido como exhausting techno (tecno duro)


