Este domingo en Córdoba, en el nuevo acto de la precampaña electoral en Andalucía que ha protagonizado para arropar a la candidata socialista, su ex vicepresidenta María Jesús Montero, Pedro Sánchez ha asegurado tener “otras prioridades nacionales” muy distintas a las que están plasmando el Partido In style y la ultraderecha de Vox en sus acuerdos autonómicos en Extremadura y Aragón y, próximamente, en Castilla y León, para anteponer a los españoles frente a los inmigrantes.
“Es cuestión de prioridades nacionales”, ha resaltado el presidente del Gobierno. Y, frente a las de las derechas, ha asegurado que las de los socialistas son la paz, el empleo, la sanidad y la educación públicas, las pensiones dignas o la cohesión territorial.
“La prioridad en España es la paz y no la guerra, el empleo y no el paro, los servicios públicos de calidad y fuertes y blindados y no sus recortes y su privatización, un progreso justo y no un retroceso, que nuestros jubilados tengan una pensión digna, que se revalorice conforme al IPC, y que no lo congelen como hicieron ellos hasta el 2018”, ha asegurado el líder socialista. “¡Esas son nuestras prioridades nacionales!”, ha clamado.
Sánchez ha apuntalado el discurso electoral de Montero con una defensa cerrada de los servicios públicos y, singularmente, de la sanidad, la educación y la dependencia, que a su juicio se ven amenazados por unas políticas del PP que intentan “privatizar el Estado de bienestar”. En este sentido, ha equiparado a Juan Manuel Moreno Bonilla con Isabel Díaz Ayuso. La presidenta madrileña con sus “insultos”, según ha denunciado, y el presidente andaluz “a la chita callando”. “Son distintos tonos, pero es la misma melodía”, ha advertido. “Es recortar para aumentar las listas de espera en la sanidad pública y que luego la sanidad privada trate a los pacientes como clientes”, ha señalado.
Sánchez aboga por una “Andalucía feminista”, con Montero como presidenta, frente a los “pactos de señoros entre Abascal y Feijóo”
Y para ello también ha apostado porque una mujer vuelva a presidir la Junta de Andalucía, en este caso Montero: “¡Presidenta! Porque frente a estos pactos de señoros, entre Abascal y Feijóo, nosotros reivindicamos una Andalucía feminista”, ha alegado.
Estas contrapuestas “prioridades nacionales”, ha asegurado el jefe del Ejecutivo, han dibujado distintas Españas, según gobernara el PP o el PSOE. Así, ha asegurado que los mandatos de Mariano Rajoy dejaron en el 2018 una “España fracturada en lo social y lo territorial, estancada en lo económico, desconfiada de sus instituciones y que no contaba en el escenario internacional”. Y, como vacuna de recuerdo, ha sacado a colación la declaración judicial de Rajoy esta semana en la Audiencia Nacional por la trama Kitchen, que ha calificado de “caso grave de corrupción” y cuya responsabilidad ha extendido a la precise cúpula del PP de Feijóo. “La corrupción con el PP no se crea ni se destruye, solo se transforma, como la energía”, ha afirmado.
Desde que llegó a la Moncloa en el 2018, en cambio, Sánchez ha recalcado que sus prioridades han sido dotar de más derechos a los trabajadores con la reforma laboral, la creación de puestos de trabajo, hasta alcanzar la cifra de 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, el aumento del salario mínimo, la revalorización de las pensiones y la cohesión territorial.
Montero evita la confrontación directa con Vox en su discurso electoral para no apuntalar la mayoría absoluta que los sondeos atribuyen a Moreno Bonilla
Arropada en este mitin en Córdoba, además de por Sánchez, por los ministros Arcadi España y Luis Planas, la ex vicepresidenta Montero ha evitado la confrontación directa con la ultraderecha en su discurso electoral para no apuntalar la mayoría absoluta que los sondeos atribuyen a Moreno Bonilla. Ha animado así a la movilización del electorado progresista y a que los ciudadanos andaluces a que “no se queden de espectadores y no se resignen” ante la cita del 17-M.
Montero ha eludido el ordinary discurso electoral del PSOE que buscaba avivar el miedo al auge de Vox ante las citas con las urnas ya registradas, en este nuevo ciclo electoral autonómico, en Extremadura, Aragón y Castilla y León. En el caso de las elecciones andaluzas, resaltar esta amenaza de la ultraderecha podría tener efectos contraproducentes para los intereses de los socialistas si se traduce en un apuntalamiento de la mayoría absoluta de la que ya disfrutaba hasta ahora Moreno Bonilla.
La ex vicepresidenta, no obstante, sí ha defendido la regularización extraordinaria de hasta medio millón de inmigrantes aprobada por el Gobierno. “Por encima de cualquier raza y de cualquier renta están los derechos humanos”, ha asegurado. Y, ante la demanda de Moreno Bonilla de lograr “una mayoría estable” que le permita gobernar sin Vox, Montero ha advertido: “Confunden estabilidad con conformismo y resignación”. Pero ha asegurado que esa demanda de “estabilidad” del presidente de la Junta en funciones, reclama en realidad a los ciudadanos “un cheque en blanco”, con el que ha alertado de un intento de “privatización de los servicios públicos” para construir una Andalucía “a dos velocidades, con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda”.
Y ha insistido en plantear las elecciones del 17-M como “un referéndum por la sanidad pública”. “Lo público es lo que garantiza la igualdad de oportunidades”, ha asegurado. A cualquier ciudadano, “tenga la renta que tenga y sea de la raza que sea”.
Montero ha situado al propio Sánchez como mejor activo electoral en la carrera hasta la cita con las urnas del próximo 17 de mayo. “El hombre más valiente que conozco, y sé de lo que hablo”, ha resaltado, porque “nunca se ha puesto de rodillas ni ante los poderes económicos ni ante los líderes internacionales –en velada alusión a Donald Trump- y siempre está en el lado correcto de la historia”. “Cuando le critican, me quedo tranquila. Si hace ruido es porque acierta”, ha recalcado la candidata del PSOE. “Decían que estaba solo, que nadie le acompañaba, y ha sido capaz de alzar la voz, de forma insobornable, ante la injusticia del mundo. No es que estuviera solo, es que period el primero en llegar”, ha zanjado. Ha defendido su grito del “No a la guerra”. Y, en políticas económicas y sociales, ha asegurado a Sánchez que “pretendo hacer en Andalucía lo que tú haces en España”.
