El libreto de El día antes recuerda en un primer momento a la alegoría existencialista que imaginó Dino Buzzati en El desierto de los tártaros, o incluso al teatro del absurdo de Esperando a Godot, de Samuel Beckett, con la trama anclada en la víspera y los protagonistas a la espera. Pero Rosa Montero liquida de un plumazo cualquier ilusión alegórica: “El día antes de la Tercera Guerra Mundial, del apocalipsis bélico, que es donde estamos”, explica por teléfono pocas horas antes de aterrizar en Austria, donde la obra se estrena este sábado, en el marco del Pageant de Viena. La escritora ha compuesto un texto que es en sí mismo una gran pistola de Chéjov, quien dictó que si aparece una pistola en el primer acto de la obra es porque va a dispararse en el segundo: “Si los países se están rearmando de esta forma es porque van a usar las armas”.
Nada más entrar al teatro Odeón de Viena, lo que verán los espectadores es una rave clandestina. Tal vez la última fiesta antes de la guerra. La sala neorrenacentista del Odeon —que ocupa la antigua Bolsa de Cereales del Imperio austrohúngaro— se ha transformado en una discoteca de polígono industrial con barra de bar, pantallas, luces estroboscópicas y una DJ reinando en la cima de un andamio. Este es el escenario donde arranca un drama musical político.
“Lo escribí a principios de 2025”, cube Montero, “y el mundo no ha hecho otra cosa que aproximarse más y más hacia una guerra international”. “La Ilíada nos está hablando de algo actualísimo, la guerra eterna. Cuando me propusieron escribir sobre la obra de Homero, fui directa al ensayo de Simone Weil, La Ilíada o el poema de la fuerza, que ya abordó el mito unique de la violencia en la guerra”.
La obra funciona como un palimpsesto. Montero interpreta a Simone Weil que a su vez interpretó a Homero. Fue la directora brasileña Christiane Jatahy quien decidió que la escritora madrileña se encargara del libreto. Jatahy acaba de trabajar con el actor Wagner Moura en una secuela imaginada de Un enemigo del pueblo, de Henrik Ibsen, que se escenificará este verano en Ámsterdam, Aviñón y Edimburgo, en una coproducción conjunta entre tres de los festivales europeos más importantes. La Bienal de Venecia reconoció la trayectoria teatral de la dramaturga brasileña con el León de Oro en 2022 por su mirada “severa y aguda de la crueldad violenta de nuestro mundo”.
Junto a ellas, Brigitta Muntendorf se encarga de la composición musical. Y es la DJ subida en el andamio. Las tres responden a la epopeya de Homero, en palabras de la dirección artística del Festival de Viena, con una pieza de teatro musical y sonido 3D “con una postura feminista contemporánea”. Rosa Montero acota: “No la considero una obra feminista. Se trata de contar la realidad tal cual es. Es historia, punto, sin adjetivos, mientras que la historia que nos han enseñado sí que tiene adjetivos: es sexista, machista e incompleta porque ha borrado, cuando no robado, las actividades y logros de la mitad de la población”.
En el teatro Odeón se ha borrado el patio de butacas. No hay platea. La trama se funde con los espectadores, es una representación inmersiva, donde el personaje de Briseida es el vector del libreto y de la acción escénica —Margaux Marielle-Tréhoüart, qué actriz, qué bailarina—. Esclava de Aquiles, Briseida es el detonante de la épica y contraépica en la Ilíada. El personaje con menos voz y más peso narrativo de todo el poema de Homero. Y Rosa Montero resolve alterar su rol protagonista. Aquí tiene voz, hasta el punto de recitar la obra de una filósofa francesa del siglo XX como Simone Weil: “¿Cuánto tiempo al día dedicas a pensar? Eso preguntaba Simone Weil. Simone Weil, filósofa francesa ¡extravagante, extrema, extraordinaria!”.
Briseida entabla un diálogo con Casandra —Sofia Jernberg, qué cantante, qué manera de improvisar—, la princesa troyana, dotada con el don de la profecía pero condenada a que nadie la crea, al que se suman los músicos de Les Percussions de Strasbourg y el resto del elenco. ¿Qué se puede hacer cuando sabemos que algo horrible se acerca? Todo sucede mientras dos operadores de cámara graban en directo para mostrar en las pantallas gigantes diferentes planos narrativos de la acción. Es un drama de agitación política con hechuras de producción teatral del Burgtheater, el Teatro Nacional de Austria en la Ringstrasse.
Tras la première en el Pageant de Viena, la obra irá de gira a los festivales KunstFestSpiele Herrenhausen de Hannover y de Música de Estrasburgo. Montero lleva 47 años publicando ficción. Sabe lo que es componer un libreto. Con la compositora Marisa Manchado ya firmó en 1994 la ópera El cristal de agua fría, adaptación de su novela Temblor (“la segunda ópera compuesta en España por una mujer, la primera se remonta a comienzos de siglo con María Rodrigo y su Becqueriana”). En el Pageant de Flandes de Gante estrenó la ópera de cámara Cambio madre por moto con el compositor belga Frank Nuyts y en el Teatro de la Zarzuela de Madrid presentó en 2023 La violación de Lucrecia, su versión de la zarzuela barroca del siglo XVIII Donde hay violencia, no hay culpa.
El Pageant de Viena, uno de los certámenes de arte y cultura de mayor prestigio en Europa, arranca este fin de semana con un whole de siete producciones. De nuevo dirigido por el dramaturgo Milo Rau, agitador y esteta de la resistencia contra la derecha y la explotación capitalista, el competition celebra su 75º aniversario hasta el 21 de junio bajo el lema República de los Dioses. La gran inauguración en la Heldenplatz contará con la participación de la pionera del punk Patti Smith, reciente Premio Princesa de Asturias de las Artes. Y en junio acogerá a Angélica Liddell y su obra que convierte a Mishima en materia escénica, Seppuku. El funeral de Mishima o el placer de morir.
El estreno de El día antes ha coincidido en fecha y hora con una ciudad volcada con el Pageant de Eurovisión, marcado por la polémica presencia de Israel y la inédita ausencia de España, a modo de protesta, tras 65 años de participación interrumpida. El montaje a seis manos que firman Jatahy, Muntendorf y Montero en el Odeon parece una contraprogramación homérica de la gran gala europea.
