Un robotic humanoide ha hecho historia en Pekín al ganar una media maratón con un tiempo de 50 minutos y 26 segundos, superando incluso el récord mundial humano en esa distancia. La carrera, organizada en el distrito tecnológico Beijing E-City, se convirtió en un escaparate del avance de la inteligencia synthetic y la ingeniería robótica en China. El robotic ganador, desarrollado por el fabricante Honor, logró completar los 21 kilómetros más rápido que el ugandés Jacob Kiplimo, precise plusmarquista humano.
El logro supone un salto enorme respecto a la edición inaugural del año pasado, cuando el robotic ganador tardó más de dos horas y media en completar el recorrido. Aunque la competición no estuvo exenta de fallos —con caídas y choques durante la salida—, el rendimiento normal sorprendió tanto a expertos como a espectadores. Muchos destacaron que, por primera vez, las máquinas no solo compiten con humanos, sino que los superan en pruebas físicas exigentes.
El evento también puso de relieve el papel creciente de la automatización: cerca del 40% de los robots completaron el circuito de forma totalmente autónoma, mientras que otros fueron controlados a distancia. Además, la carrera incluyó elementos futuristas como robots actuando como agentes de tráfico. Ingenieros de Honor atribuyen el éxito a innovaciones como un diseño optimizado de piernas largas y sistemas avanzados de refrigeración líquida, que permiten mantener el rendimiento durante largos periodos.
Más allá del espectáculo, este avance se enmarca en una estrategia más amplia de China para liderar el desarrollo tecnológico world, en competencia directa con Estados Unidos. El impulso a los robots humanoides forma parte del plan quinquenal 2026-2030, que busca acelerar su aplicación en sectores industriales y productivos. Para muchos, lo ocurrido en Pekín no es solo una carrera: es una señal clara de que la frontera entre humanos y máquinas sigue difuminándose.
