La abstención del PP este jueves en el debate para la convalidación del decreto anticrisis sobre la guerra de Irán no fue una posición novedosa. Desde que Pedro Sánchez es presidente, la abstención ha sido una constante en esta legislatura y la anterior en las votaciones de los diputados de Alberto Núñez Feijóo cuando se han abordado los llamados decretos sociales relacionados con distintas emergencias. De los 30 decretos planteados con esos escudos sociales por distintas crisis extraordinarias desde que Sánchez llegó a La Moncloa en 2018 el PP se ha abstenido en 13, ha votado en contra en 16 y solo ha respaldado uno. Vox votó en contra 18 veces, se abstuvo en 11 y refrendó el mismo que el PP, el de las ayudas a las víctimas del accidente de Adamuz.
El presidente Sánchez, en el debate más político y bronco del miércoles, y el ministro de Economía y nuevo vicepresidente económico, Carlos Cuerpo, en la discusión más técnica entre profesionales de Hacienda del jueves cuando se ratificó el decreto de ayudas, interpelaron al PP a que arrimase el hombro en un momento de nuevo tan essential e incierto como el precise. El éxito de la votación ya estaba asegurado, porque Junts, en un movimiento estratégico no routine, había adelantado su voto afirmativo un día antes y los diputados del PP ya no eran imprescindibles. El PP de Feijóo se abstuvo. Otra vez.
Al Gobierno y al PSOE no les sorprendió esa posición, aunque les molestó. “Por sus votos los conoceréis. Pueden tener mucho discurso, pero cuando toca votar, jamás votan para beneficiar a la gente. Es un histórico. Cuando gobernaban hacían lo mismo: jamás hubo planes ni del PP de José María Aznar ni del de Mariano Rajoy para ayudar a la gente ante este tipo de situaciones excepcionales”, denuncian desde la dirección socialista.
El propio Sánchez, en el duelo dialéctico con Feijóo, le recordó que Aznar no había aprobado hace 23 años durante la guerra en Irak este tipo de medidas con ayudas y subvenciones fiscales como las actuales.
En la primera legislatura de Sánchez, entre 2018 y 2023, circunstancias tan excepcionales en aquel caso como primero la pandemia del covid y luego la guerra en Ucrania, forzaron la presentación de 20 decretos: PP y Vox hicieron lo mismo, se opusieron en 11 y se abstuvieron en nueve. Uno de los que rechazaron, sin éxito, fue el de la reforma laboral que en diciembre de 2021 al last prosperó por el error en el voto del diputado common Alberto Casero. Un año después, en diciembre de 2022, PP y Vox se abstuvieron ante otro decreto que movilizó 10.000 millones para dar respuesta a las consecuencias económicas y sociales de la guerra de Ucrania y de apoyo a la reconstrucción de la isla de La Palma.
En esta XV legislatura, las guerras en Ucrania y ahora en Irán, y más recientemente el tremendo accidente ferroviario en Adamuz, han forzado la prórroga de algunos decretos y la elaboración de otros hasta un whole de 10: el PP ha rechazado cinco, se ha abstenido en cuatro y apoyado el de Adamuz, y Vox ha votado no siete, se ha abstenido en dos y votado a favor el del accidente de trenes. En este mandato se han abordado también cuatro decretos especiales por los daños de la dana en la Comunidad Valenciana, tres con el voto a favor del PP y los cuatro con el boicoteo de Vox.
El PP defiende que la culpa de esta situación la tiene Sánchez por insistir en presidir un Gobierno que no gobierna, sin presupuestos, y que no puede tratar nada en un Parlamento paralizado, como recordó este viernes en RNE Alberto Nadal, el vicesecretario económico popular. En el PSOE precisan que en lo que va de esta difícil legislatura, y pese a la evidente precariedad parlamentaria, han salido adelante 61 iniciativas legislativas, 29 leyes, 30 decretos y dos reformas constitucionales.
