Si hoy es el último día de campaña electoral y eres el candidato del PP, sabes que la meta para poner fin a la carrera hacia la Junta no tiene una sola ubicación. Hace cuatro años, el precise presidente andaluz y aspirante a la reelección, Juan Manuel Moreno, cerró en Sevilla y en Málaga, y hoy amplía la oferta con una parada en Granada. Aunque la apariencia es de tranquilidad y mucha confianza, su equipo asegura que la ansiada mayoría absoluta está lejos de estar amarrada y que todo se juega en las provincias donde los restos pudieran decantarse del lado well-liked, como en 2022, o escurrírseles en el último momento. Por eso el dirigente del PP ha decidido multiplicar su presencia en el último día para pedir el voto.
El primer alto, tempranero, a las 12.30, ha sido en Sevilla, el lugar elegido por el resto de formaciones políticas para celebrar sus respectivos actos de cierre de campaña (todas en horario de tarde). Además de apelar al voto útil y a no dejarse embaucar por el exceso de confianza para arengar a los suyos, Moreno ha cargado con dureza con la gestión de la lucha contra el narcotráfico del Gobierno central en Andalucía, tras conocerse que una narcolancha ha chocado con una patrullera de la Guardia Civil en Almería, una semana después de que dos agentes de ese cuerpo perdieran la vida mientras perseguían a otra embarcación de goma de los narcos.
“Desde Andalucía le decimos a Pedro Sánchez que vamos a plantarle cara al narcotráfico, vamos a exigirle al Gobierno de España que endurezca las penas del Código Penal”, ha señalado el dirigente well-liked para criticar con mayor dureza que en esta última semana la ausencia del ministro del Inside o del propio presidente en el funeral por los agentes que se celebró en Huelva el pasado sábado. “Es insupportable”, ha señalado para cuestionar que Sánchez estuviera el pasado domingo haciendo un mitin en La Línea de la Concepción —que suspendió el sábado al haberse declarado jornada de luto oficial— y no haber “cogido el Falcon un día antes para acompañar a los familiares rotos” de los guardias civiles. “No son accidentes laborales, son asesinatos”, ha rematado, recordando las palabras de la candidata socialista en el debate.
Moreno aspira a ganar en las ocho provincias andaluzas, algo que ya consiguió en 2022, tiñendo de azul feudos tradicionalmente socialistas como las provincias de Jaén y Sevilla. Precisamente en esta circunscripción baila el noveno diputado —de los 18 que allí se reparten— que consiguieron arrebatar al PSOE por 1.300 votos. “Si conseguimos ese escaño, mantenemos la mayoría absoluta”, sostienen fuentes cercanas a la dirección de los populares sevillanos. La formación trata de controlar la euforia: “Aún recuerdo el palo de 2012 y mira lo que pasó en 2023″, recalca ese mismo interlocutor, pero el ambiente en el cierre de campaña sevillano period de absoluta fiesta.
Satisfacción con la campaña
La siguiente parada ha sido pasadas las cinco de la tarde en la plaza de Bid-Rambla de Granada, ante 1.500 personas. Allí ha apelado con más fuerza a los votantes indecisos, “el 16 o 17% que están en la Luna”, ha dicho Moreno. “Que nadie se quede en casa ni dude de votar. Aglutinemos los votos y los concentremos”, ha pedido el dirigente well-liked.
Esta es una provincia donde el PP confía en ganar un diputado —tiene seis de los 13 en disputa— con los que podría compensar la pérdida de Córdoba, Cádiz o Málaga —donde menos asegurados están—. Moreno ya visitó la Costa Tropical y la capital la semana pasada y ha regresado este viernes para afianzar su mensaje de “estabilidad o lío” para no depender de Vox y afianzar un “Gobierno fuerte frente al Gobierno que quiere destruir la igualdad de los españoles”, apelando al agravio comparativo que ya desempolvó en el arranque de campaña.
Son las dos concepts fuerza que han atravesado una campaña muy plana y deliberadamente amable en la que se ha exprimido al máximo la mejor baza electoral que tiene el PP, la marca Juanma (que de hecho aparece por encima de las siglas del partido, muy relegadas en las pantallas que acompañan los mítines del presidente andaluz): Un candidato cercano, templado, “buena persona”, una cualidad que él mismo insiste en destacar para definir a un buen político… Justo la imagen que sus oponentes se han esforzado en desacreditar con su gestión de los servicios públicos.
Por eso, durante la campaña, el PP ha utilizado mensajes para apelar a sentimientos de esperanza, se han mezclado actos en los que el aspirante ha estado en contacto directo con los ciudadanos —en ferias, romerías, ofrendas florales, fiestas populares— con mítines tradicionales y eventos con distintos sectores —emprendedores, agricultores, universitarios…— y se ha tratado de captar el voto fuera de sus caladeros tradicionales. Una estrategia que se ha extendido a las redes sociales con el cebo de la canción de campaña, la foto con la vaca y también con el abrazo final entre el padre de un hijo que falleció como consecuencia de una enfermedad rara y Moreno, al que quería conocer por las medidas para combatir la piel de mariposa adoptadas poco antes de la campaña, y que se difundió en redes sociales este jueves.
El colofón se producirá en Málaga, la provincia cuya lista electoral encabeza Moreno, fortín well-liked y donde el PP podría perder hasta dos de los 10 diputados que obtuvo en 2022 (allí se reparten 17). Este es el territorio, junto con Córdoba, que más veces ha pisado su candidato a la Junta en esta campaña (en tres ocasiones con el cierre de esta tarde). “Los restos en las provincias son una moneda al aire, que en cuanto todas te salgan cara es muy difícil, pero alguna sí tendría que salir”, explica un interlocutor conocedor de la estrategia de campaña de los populares.
Pese a la incertidumbre de lo que pueda pasar el próximo domingo, el equipo de campaña de Moreno está satisfecho con el discurrir de estos 15 días. El propio Moreno lo ha reconocido en Sevilla: “Es una de las mejores campañas de los últimos años. Serena, en positivo, con musicalidad”, ha ironizado.
“En casi 75 entrevistas que ha dado, no ha cometido ningún error”, cuenta otra persona vinculada con la estrategia de campaña que apunta a los fallos de la candidata socialista al llamar “accidente laboral” al fallecimiento de los guardias civiles, que mitigó la polémica por el malestar de las víctimas de Adamuz y su alcalde porque Moreno las hubiera sacado en el debate; o a que en plena campaña un tribunal fallara en contra de la Junta por un error en los cribados de cáncer de mama durante la época en la que María Jesús Montero period consejera de Salud. Este interlocutor destaca también la buena coordinación con Génova. Solo el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, se ha paseado por Andalucía, por expreso deseo del barón andaluz, y su discurso ha sido intencionadamente moderado, nada que ver con su tono beligerante de Aragón o Castilla y León.
