Nada de apelar a la remontada, ni a darle la vuelta a las encuestas, mensajes recurrentes de todos los candidatos cuando las cosas no van bien. Y aunque a la candidata del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero, todas las encuestas no le vaticinan un buen resultado, ella va a lo suyo: no da por buenos los sondeos y asegura que “sale a ganar”. “¡A esta es, vamos a por la victoria!”.
Montero ha arrancado en Granada la campaña electoral andaluza en el salón de actos de un resort con aforo lleno (unas 700 personas). De la mano del cantante granadino Miguel Ríos, que se ha definido como simpatizante socialista, y con el Bienvenidos atronando por los altavoces.
Montero ha perdido a los andaluces que “miren por lo suyo” a la hora de votar. “Que piensen en su familia, en esos dos millones que están en una lista de espera. La sanidad tiene solución y hay que devolver la esperanza, a las madres con niños con educación especial. Vamos a pedirle a todos los que no tienen dinero en el banco para pagar la universidad privada de sus hijos que no se dejen embaucar por la propaganda y el márquetin. Andalucía va convertir esa molestia en voto”.
